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Posted by : Alex González domingo, 9 de diciembre de 2007

El Sevilla tenía unas aspiraciones ligueras que pasaban a comienzo de campaña por instaurarse en la zona noble de la clasificación. Sin embargo, tras 14 jornadas disputadas el equipo se encuentra situado en el puesto 12º de la clasificación, habiendo sumado solamente 16 puntos, lo cual sólo puede significar que la situación es problemática. Hay que reubicar objetivos y volver a encontrar la senda de las Victorias de forma continuada, el resto de consideraciones ahora sobran. Ganar partidos es lo único que importa para salir de la situación actual.

El problema no se debe a haber fijado unos objetivos por encima de las posibilidades de la plantilla creada ya que esta es superior a la de la temporada pasada. Se ha configurado una plantilla de nivel alto, aunque el rendimiento mostrado dista mucho de lo esperado.

ARRANQUE DE PURA SANGRE, PARADA DE BURRO

El arranque de la competición fue fulgurante, con un mes de Agosto cargado de citas importantes: doble jornada de Liga, previa de Champions League y disputa de dos súpercopas, la de España a doble partido y la de Europa a partido único.
De estas 7 citas, 6 se saldaron con victoria y solamente el equipo sucumbe frente al A.C. Milán en el partido disputado en el estadio Luis II de Mónaco, en la pelea por la SúperCopa de Europa.

El equipo muestra un nivel similar al de la temporada anterior, manteniendo la puerta propia a cero en 4 de esas citas y encajando sólo 7 goles. A partir de ahí la situación da un giro radical, sólo se ganan 3 partidos más de Liga en 11 jornadas, rara vez se consigue mantener la puerta a cero y el equipo muestra una cara diametralmente opuesta a la que había mostrado en Agosto. Durante los meses de Septiembre, Octubre y Noviembre la Champions es el refugio para ver los mejores resultados del Sevilla junto a las grandes citas en Liga frente a R. Madrid, Valencia o Barcelona-aunque este partido se salda con derrota-.

El equipo no muestra el nivel adecuado en la rutina diaria, en el trabajo cotidiano, en el día a día de la Liga, que es el que te permite llegar a las grandes citas como invitado de excepción y donde se fraguan los éxitos que después se alcanzan en las grandes plazas. El devenir de las jornadas del campeonato doméstico nos muestra más derrotas que victorias. Incluso se llegan a acumular 4 partidos consecutivamente perdidos en el mes de Septiembre, una en Champions y tres en Liga. El Sevilla parece olvidarse que las grandes conquistas se consiguen a través de muchos pequeños logros y sólo se activa a un altísimo nivel en las citas exuberantes, aquellas que sólo dan titulares y gloria efímera-sólo hay que mirar la clasificación para constatar esto- pero no te sitúan en la posición adecuada para alcanzar los objetivos si no eres capaz de cumplir en el "quehacer" diario.

PROBLEMAS DE IMPORTANCIA ELEVADA

Cierto es, como atenuante al rendimiento mostrado por el equipo, que ya en Agosto se empiezan a suceder situaciones excepcionales y tremendamente extrañas.

La de mayor importancia, porque tiene que ver con una vida humana, es la trágica desaparición de Antonio Puerta. Irreparable, irremplazable y extremadamente dolorosa. A eso se unen los primeros contactos de Juande Ramos con los emisarios del Tottenham Hotspurs, aunque él niega la situación. Cierto es, desde la lejanía y sin tener constatación de esto, que desde aquel día la relación entre el entrenador y la dirección del club parece que pega un giro importante o al menos esa es la impresión que yo tengo.

Problemática también es la lucha de Daniel Alves por desvincularse del Sevilla F.C. ante la llamada del Chelsea. Cuando todo parece cerrado, Abramovich da marcha atrás ante las peticiones de José María Del Nido. Daniel no termina de asimilar la situación, ante el cierre de las puertas de su traspaso y esto le hace disminuir su rendimiento de manera llamativa. Deja de ser el hombre franquicia del equipo, el jugador de mayor trascendencia en el juego de conjunto.

Posteriormente se producirían rumores sobre la salida de Juande Ramos al Chelsea ante la destitución de José Mourinho para finalmente abandonar la capitanía de la nave sevillista ante la destitución de Martín Jol por parte del propietario del Tottenham. Juande decide marcharse de manera unilateral, rescindiendo su contrato, después de un arranque de Liga poco llamativo.

A esto le tenemos que sumar la larga lista de lesionados, aunque este aspecto quizás sea analizable desde el punto de vista médico y de la preparación de la temporada. No creo que sea algo casual o circunstancial, debe tener una explicación más o menos lógica pero no entiendo de aspectos físicos y de preparación para abordarla.

RUPTURA DE LA UNIDAD

Todos estos acontecimientos propician una ruptura de lo que podríamos denominar la gran familia del Sevilla. Los éxitos se consiguen a través de gente muy cualificada, con un proyecto bien estructurado y una plantilla de alto nivel competitivo. Pero también gracias a una gran unidad, con todos arrimando el hombro para la búsqueda de un objetivo común y con una afición entregada completamente a la causa.

Ahora mismo no se siente esa unidad, ese espíritu de equipo y de solidaridad que se ha producido en las dos anteriores temporadas. El estado de ánimo y mental de la plantilla y cuerpo técnico a mi me parece bastante inferior al de los dos años pasados de grandes éxitos. A esto debemos unir la desunión que hemos vivido entre afición y directiva.


TENSIONES SOCIALES

Existe desde el comienzo de temporada una fractura también con parte de la masa social, aunque la situación parece que va remitiendo poco a poco, que también ha influido en el decaimiento de la gran atmósfera alrededor del Sevilla. Todo comienza con una subida desproporcionada de los precios de los abonos, aunque quizás haya que mirar un poco más atrás, justo antes de la final de Copa de la UEFA, disputada en Glasgow. El presidente tilda de protestones a muchos aficionados que no sacan su entrada para dicha cita. Al final incluso cualquier socio tiene la posibilidad de conseguir una entrada y se ven algunas localidades vacías en la zona sevillista.

También hay cierto encontronazo entre afición y directiva por las entradas de la final de la Copa del Rey.

Pero el gran detonante de la gran tensión social que hemos vivido en el comienzo de esta temporada tiene que ver con la subida de los precios de los abonados, la creación de la zona VIP Juan Arza y de la reubicación de muchos aficionados por este motivo y para los partidos de Champions.

A eso tenemos que unir el precio fijado por los euroabonos para los partidos de la máxima competición continental. Muchos los consideraban excesivos y parece que tenían razón ante la decisión del consejo finalmente de bajar el precio de los mismos.

Estas situaciones nos han llevado a los que acudimos de manera asidua-como abonados- al Ramón Sánchez Pizjuán a notar un desencanto dentro de la afición. El feudo sevillista no es ya un lugar de goce y algarabía, donde cualquier partido disputado por el Sevilla era una auténtica fiesta. Incluso, hemos visto a la peña que más anima en el Estadio dejar de cantar durante algunos partidos, encontrándonos con un ambiente insólito en las gradas del Sánchez Pizjuán.

La peña de los Biris ha tenido una afrenta contra esta directiva por la demolición de un cuartillo donde guardaban sus objetos personales pare realizar los mejores tifos que se pueden disfrutar en España. Incluso no acudieron como tal grupo al primer partido de la Champions League en medida de protesta por los precios de los Euroabonos.

Toda esta situación la conocen los que viven en Sevilla, aunque algunos quizás no sepan que se preparó una manifestación frente al Sánchez Pizjúan-poco secundada, cierto es- para protestar por la política social del club, que ellos consideraban no adecuada, y que ha habido algunas tertulias algo tensas en los medios de comunicación del Sevilla F.C. principalmente sobre estos temas de ámbito social.

Se ha producido un efecto feedback- es decir, de retroalimentación- bastante negativo. Se empiezan a producir ciertos problemas, se enrarece la atmósfera impoluta en las anteriores campañas y esto hace que los problemas se lleven a otros ámbitos, generando que la atmósfera se enturbie más. La verdad es que todo lo que era ilusión, festejo y alegría ha ido decayendo, tanto dentro de la plantilla como de la afición.

No sería de extrañar que la afición comience a protestar si los resultados no llegan de forma rápida. De momento en el Sánchez Pizjuán el ambiente no es de algarabía pero tampoco está encrespado ni se producen reacciones de protesta. La gente se pregunta qué es lo que está pasando para un cambio tan radical en tan poco tiempo.

ASPECTO DEPORTIVO

Analizadas las causas no referentes al tema deportivo pasamos a abordar el funcionamiento del equipo. Anteriormente decíamos que las prestaciones del equipo no son lineales, hay grandes picos en función de los rivales. El aspecto motivacional no es el mismo en función del rival.

Hay varias cuestiones que analizar, como son la solidez defensiva- la temporada pasada era como la piedra angular del equipo sobre la que cimentaban los éxitos-, el rendimiento individual de los recién llegados, la realidad de los dos jugadores por puesto, el comportamiento colectivo, el hecho de que el Sánchez Pizjuán ya no sea inexpuganble, la entrada en los partidos y los marcadores en contra a remontar, etc...

Todos estos aspectos han llevado a que el Sevilla no sea, como bien comentaba Michael Robinson en las retransmisiones de Canal Plus, un equipo concebido para todas las estaciones. Es decir, ha dejado de ser ese equipo que era capaz de llevar el peso de un partido ante rivales cerrados o de jugar un contragolpe excepcional frente a rivales que buscaban tener el dominio de la posesión y a la vez salir victorioso en ambas situaciones. No es ese equipo capaz de cambiar de registro según la necesidad o la demanda de cada partido y a la vez ser capaz de obtener los tres puntos en juego.

Ha dejado de ser un equipo victorioso, dominador, eficaz, solvente y a la vez proporcionar un gran juego de conjunto.


ROTACIONES, ¿DOS JUGADORES POR PUESTO?.

Juande Ramos, durante sus dos temporadas y poco en el Sevilla, apostó claramente por un bloque de unos 18-19 jugadores que participaban activamente en los partidos. Era habitual que, en semanas con dos partidos, se alternaran 4-5 futbolistas entre choque y choque. Debido a esto, la ambición de la secretaría técnica era dotar al entrenador de dos jugadores de cierto nivel por posición para seguir con su política. No se mejoró el nivel global del 11 “tipo” o “inicial”-puesto que realmente no lo había, aunque si que existían algunos jugadores casi indiscutibles-, sino que se le daban al entrenador más futbolistas para generar un fondo de armario mayor o con más alternativas.

Pero desde la llegada de Manolo Jiménez el aspecto de las rotaciones ha pasado a un segundo plano, generalmente los cambios en su once ideal están derivados por las ausencias bien vía lesión, bien vía sanción. Jiménez tiene un once tipo que se recita de memoria:

Palop; Alves, Fazio, Dragutinovic, Crespo; Navas, Poulsen, Keita, Adriano; Kanouté, Luis Fabiano.

Si miramos detalladamente observamos que el equipo tiene el 80% de los jugadores de la pasada temporada, dos incorporaciones del filial debido a las lesiones de la pareja, a priori, titular de centrales y sólo uno de los nuevos fichajes: Seydou Keita. Si Javi Navarro y Escudé estuvieran disponibles, creo que Keita sería la única novedad respecto a la temporada pasada.

Se han caído de las alineaciones jugadores como Renato, Pep Martí o Kerzhakov que tenían bastantes minutos con Juande Ramos y ahora no juegan casi nada. Además de los que ya no están como Aitor Ocio, David Castedo o Antonio Puerta que también participaban de manera asidua en cualquiera de las competiciones que disputaba el Sevilla.

Advertíamos tras la llegada de Manolo Jiménez al primer equipo que deberíamos estar atentos a este aspecto. Las conclusiones a las que llegamos son que el actual entrenador del Sevilla tiene un bloque más o menos confeccionado de titulares y no es muy propenso a las rotaciones. De momento no está llevando a cabo la filosofía de dos jugadores por puesto. Sólo Capel o Tom De Mul han entrado como rotaciones de Navas o Adriano.

Esto conduce a que el desgaste físico sea mayor en los habituales y que los no habituales no se encuentren igual de enchufados que las temporadas anteriores.


FICHAJES NO DEMASIADO PRODUCTIVOS

Salvo a Mosquera, analizamos los nuevos fichajes sevillistas en las fechas en las que se fueron produciendo. Es cierto que yo esperaba algo más de ellos, si bien tampoco son jugadores habituales en el once inicial.

Sólo Seydou Keyta está mostrando el nivel que había ofrecido con anterioridad a su llegada a Sevilla.

Tom De Mul está teniendo los problemas que se podía suponer. Viene de un equipo que juega 4-3-3 y que generalmente tiene mucha posesión de balón. Sus implicaciones defensivas en el Ajax eran muy pobres, no estaba exigido a tener retorno defensivo y a ser un jugador de recorrido completo en banda. Su aportación defensiva se limitaba a ayudar en la presión ofensiva, pero no en participar activamente en las transiciones defensivas y en la ayuda a su lateral. Esto le podía cerrar las puertas para ser un jugador importante en el equipo, más si cabe el buen trabajo defensivo que aportaba Navas. Tampoco sus momentos en el terreno de juego han coincidido con un gran despliegue de juego del Sevilla, por lo que su rendimiento ha sido pobre.

Sobre Boulahrouz comentamos que era un jugador con problemas para dar salida fluida al juego y que no había mostrado tener una gran jerarquía en el manejo de la defensa. Su rol debía ser el de sustituto de Javi Navarro-por desgracia todavía lesionado y que tiene que pasar por el quirófano- y con sus características de marcador puro era difícil que pudiera asumir ese liderazgo defensivo. Hablábamos de él como una muy buena alternativa para jugar de lateral derecho en partidos importantes, contra rivales de alto nivel, para blindar la banda derecha. También nos ha mostrado más sus deficiencias que sus virtudes.

Sobre De Sanctis, muchos esperaban que tuviera más minutos ante las buenas actuaciones en pretemporada. Dijimos, antes de esos partidos, que su rol iba a ser secundario y que actuaría claramente como segundo portero. Veíamos difícil que pudiera quitarle la titularidad a Palop.

Sí que esperaba mucho más de Arouna Koné. Tuvo un buen partido en Zaragoza, mostrándonos sus virtudes- mucha potencia y velocidad, capacidad de desborde-, pero también su hándicap: No es un goleador excelso. A partir de ahí no se le ha visto demasiado y cuando se le vio no estuvo al nivel esperado. Le veo con falta de actitud defensiva, en PSV jugaba en banda izquierda y en Champions ofrecía un buen rendimiento defensivo, tanto en el retorno defensivo como en la presión. Puede ofrecer mucha entrega en la presión adelantada, pero de momento no se le ve participar activamente en este aspecto. Quizás se le podría probar en su posición habitual en el PSV, tirado al perfil izquierdo. Debemos esperar mucho más de él, aunque sus cifras goleadoras no tienen que ser elevadas.

Por último, Mosquera. Tiene atenuantes, como el haber entrado en la dinámica de entrenamientos más tarde que el resto por haber estado viajando mucho a Colombia para jugar con su selección. Su rendimiento ha sido bajo, cometiendo errores importantes en momentos puntuales, que además han costado puntos. Poco a poco parece que mejora, así que tendremos confianza en su afianzamiento.

Los recién llegados no aportan por encima de lo que ya había.

DISMINUCIÓN EN EL RENDIMIENTO INDIVIDUAL

Y de los que ya estaban, varios están por debajo del nivel de la pasada temporada.
Caso muy significativo es el de Adriano, jugador con unas cualidades físicas y técnicas muy notables. Pero que parece que no termina de encontrar su mejor momento físico. Su explosividad le hace ser muy propenso a las lesiones musculares y no termina por coger el tono adecuado. Por tanto no aporta lo que se puede esperar de él, que debe ser mucho.

Palop ya no es el portero que no sólo gana puntos, sino también títulos- Copa de la UEFA, con su gol en Donetsk y su actuación en la tanda de penaltis en la final o el gol salvado a Güiza en el Bernabeu en la final de Copa-. No está dominando en exceso el juego aéreo y ha cometido algunos errores importantes.

Poulsen está ofreciendo un rendimiento menor al de la pasada temporada. En parte creo que se debe a un aspecto global que le obliga a jugar menos protegido y aportando menos coberturas y ayudas.

Renato ha pasado de ser un jugador que aportaba goles en su nuevo rol a no disponer de excesivos minutos.

Alves, pese a que su rendimiento es menor, sigue aportando cosas en algunos partidos. Sigue siendo el mejor asistente y el jugador más fiable en la salida del balón desde la defensa. Pero ha dejado por dos veces al equipo en inferioridad cuando era superior y sus expulsiones han contribuido a perder partidos dominados.

Estos son los jugadores que, quizás, están mostrando un nivel menor al de la temporada pasada de forma más acusada.


ASPECTOS TÁCTICOS

La pasada temporada analizábamos en profundidad al Sevilla, hablamos de sus virtudes y destacábamos la gran solidez defensiva como el cimiento del equipo. Esta temporada este aspecto ha decaído varios puntos. En varias ocasiones hemos visto salir al equipo menos enchufado de lo debido, lo cual le hace ponerse por debajo en el marcador en la primera parte- Mallorca, Español, Deportivo de la Coruña, por ejemplo, en casa-. La actitud global del equipo en fase defensiva en esos arranques de partidos es menor.

En otras ocasiones vemos que el equipo ha tenido cierta tendencia a partirse, aumentando significativamente la distancia entre líneas respecto a la temporada pasada. Keita quiere apretar muy arriba por su concepto de juego, pero los centrales no se encuentran demasiado seguros y tienden a tirarse hacía atrás. Esto lleva a que se produzcan muchos espacios entre líneas- el caso más flagrante fue el día del Atlético de Madrid con una autopista enorme para Maniche y Raúl García por el pasillo central-.

Vemos a un equipo que juega menos junto muchos más pasajes de partidos de lo que ocurría la temporada pasada y con menor concentración. Se producen errores de concentración individuales que se traducen en ocasiones rivales.

También vemos que ha disminuido el retorno defensivo de los jugadores ofensivos de banda, sobre todo de Adriano o Capel en banda izquierda. Vemos a Daniel Alves tener algunos problemas para cerrar la línea defensiva cuando el rival llega por banda izquierda- por ejemplo, el gol de Eduardo contra el Arsenal-.

Espero equivocarme, pero Crespo necesita más ayudas, ya que su perfil se puede volver vulnerable- dos de los últimos goles encajados bien por su zona: Caida de Bentdner a su espalda y pase a Eduardo en el gol del Arsenal y uno contra uno de Juanfran y pase a Plasil contra Osasuna-. Es un futbolista voluntarioso, de carácter muy marcador, que persigue bastante a su rival. Esto puede producir que su marcado le saque de zona y genere una autopista en banda izquierda si no hay retorno defensivo de Adriano o ayudas de los medios centros.

Además se sigue manteniendo un problema de la temporada pasada, el balón parado defensivo. Cuando jugaban Renato- marca zonal en el primer palo-, Kanouté-marca zonal en el punto de penalti- y Javi Navarro que marcaba en individual al mejor cabeceador rival, el Sevilla se solía mostrar solvente en este aspecto. Pero cuando no estaban estos el rendimiento defensivo a balón parado disminuía. Esta temporada no es habitual que juegue Renato y no juega Javi Navarro, lo que se traduce en problemas con un Palop tampoco dominador del juego aéreo.

En el aspecto ofensivo, estamos viendo que al equipo le ha costado en muchos partidos tener una salida limpia de balón frente a rivales que ejercían una presión adelantada. La salida de balón se resiente cuando no está Daniel Alves en el campo. De los habituales 4 de atrás, Fazio es el que mejor salida puede dar, pero ahora mismo participa menos en este aspecto. La distancia entre líneas tampoco ayuda a que este aspecto mejore.

La banda izquierda no aporta excesiva profundidad, y no hay grandes asistentes desde las bandas. Las apariciones de Duda son lo único reseñable en este aspecto, el mejor asistente con diferencia del quinteto de jugadores de banda.

Podríamos hablar de algunos aspectos más, pero creo que estos son los más reseñables para ver que el equipo anda metido en problemas por múltiples factores. Hay factores individuales, colectivos, sociales, de ámbito no esperado. Todo lo que antes era una balsa de aceite, ahora no para de convertirse en una suma de noticias negativas.

Llega el Murcia y se presenta como un buen día para cambiar la dinámica. Aunque, cuidado, porque es un equipo que debe mostrar mucha sobriedad, buen trabajo defensivo, con un doble pivote de mucha jerarquía defensiva: Pablo García – Movilla, y con cierta pólvora en el ataque. Esperemos que el equipo poco a poco vaya resolviendo los problemas tácticos y se vayan recuperando lesionados. El nivel de la plantilla hace pensar que la situación puede reconducirse sin demasiados problemas y que podamos ver a ese equipo voraz, con mucha hambre, y solidaridad de todos los futbolistas. La plantilla tiene calidad, hace falta un puntito de actitud y tratar de tapar los errores con una mayor concentración y unidad en los movimientos como bloque.

Arriba Sevilla, arriba. Siempre estaremos contigo, Sevilla.





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