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Catastrofismo sevillista.

By : Alex González


Este año me he cubierto de gloria. Si miráis cuál fue mi última “contribución” al blog os daréis cuenta que hablaba de la Supercopa de Europa, en agosto. Con dos cojones. Me he pasado una liga entera prácticamente sin hablar del Sevilla FC. Ni de nada. Y eso que este año hemos tenido Champions, hemos pasado a Cuartos de final, hemos disfrutado arriba del todo, y volvemos a disfrutar de Europa el año que viene –no sé cuántas temporadas llevamos ya seguidas, creo que no merece la pena ni contarlas-. Horrible mi actitud de pasotismo bloguero. Y el otro blog puede que tenga algo más escrito, pero tampoco me he partido los dedos tecleando… https://elblogdealexgonzalez.blogspot.com. Vergonzoso.

Bueno, pues empecemos hablando de una nueva maravillosa y bonita temporada, o a grandes rasgos, de lo que hemos ido viviendo por nuestra Bombonera, en la que hemos contado muchísimos triunfos, un año más. Sin embargo, el final de temporada ha sido una mijita agrío. Creo que por ese ambiente endiosado que ha rodeado a Sampaoli y que finalmente se rompió como una copita de cristal cuando caímos contra el Leicester y cuando nos alejamos del liderato poco a poco, tras un par de meses de carajote, perdiendo partidos absurdos. Mucha gente se ilusionó con ganar la liga, una liga trucada, falseada y preparada sólo y exclusivamente para dos de los equipos que participan en esta gran mentira multimillonaria.

Foto de futbolsapiens.
Las palabras de Sampaoli siempre invitaban a ello, pero eran las palabras de un entrenador sin experiencia en España, ni siquiera en Europa, que no sabía cómo iba esto y que pensaba que con su mentalidad y la “colonización de las mentes” de los futbolistas, como él mismo dijo, iba a conseguir darle caza a las dos bestias tramposas de arriba del todo. La cosa empezó para comerle los huevos al argentino, y sería injusto culpar al entrenador sólo y exclusivamente de la caraja del equipo en ese tiempo en el que decaímos torpemente. Pero es fácil culparlo cuando nos engañó con un fútbol tan maravilloso en la primera vuelta -te puede gustar más o te puede gustar menos, pero ofensivo, valiente y ganador lo era con diferencia- y empezar el mes de febrero con un fútbol totalmente contrario a su filosofía de juego y los rumores de la Selección Argentina revoloteando por su alrededor. Lo peor es que él nunca desmintió que se fuera a quedar o marchar. Esa inquietud o esa indecisión no es buena en ningún equipo de trabajo, en cualquier modalidad profesional. En esta menos, donde hay tanta gente opinando, le gustase o no a este entrenador.

La marcha de Monchi también ha sido otro punto negativo de la temporada. Triste, más que negativo, puesto que la continuidad de gente como Óscar Arias y del resto del grupo de trabajo en la Dirección Deportiva hace que, al menos yo, siga siendo positivo y optimista con los planes del Sevilla FC para el próximo año. Puede que no sea lo mismo en el aspecto de “negociador” –aunque aún no se sabe-, pero esta cuadrilla sevillista del “mercado” se sabe mover como nadie por ese mundo, así que no me extrañaría que la cosa siguiese igual. Este movimiento puede que desequilibrara un poco más la cosa.

El mamoneo del Presidente con Los Biris enturbia otro poquito el ambiente. La plaza de toros en la que se convirtió nuestro estadio durante muchos partidos no es que consiguiera animar demasiado a los futbolistas en partidos claves, ahondando un poco más en el desánimo de los jugadores. Gracias a las intercesiones divinas y al sagrado vete tú a saber qué, ambos llegaron a un acuerdo: Todo sigue igual y la hemos liado pero bien, los dos. Cuestión de egos. Yo siempre he dicho que si mi equipo lo está pasando mal, a mí me importa un carajo quién está en la directiva o en el banquillo, yo me partía los cuernos animando y empezaba una pañolada o un abucheo cuando los partidos acabasen. No antes. Pero como esto ya es política también, pues parece que ceder una mijita es perder y ya el Sevilla FC es importante pero como medio o instrumento, no como símbolo.

Catastrofismo. Lo puse al principio. Porque veis que sólo he puesto cosas malas, ¿no? Pues toda la liga entre los 4 primeros. Toda. En Champions echándole huevos a la Juventus (finalista de la competición), al Lyon (semifinalista de la Europa League) y al Dinamo de Zagreb. Mostrando cuando quisimos un fútbol espectacular, de lo que ahora se llama preciosista. Pues nada. Catastrofismo.
Esa es la esencia del sevillismo actual, sobre todo en las redes sociales, da pena leernos. Pareció durante unos meses que íbamos a 2ªB del tirón, peor que las criaturitas que, un año más, vuelven a saborear las delicias de la derrota en un derbi (por duplicado esta vez). ¿Por qué somos así? ¿Somos carajotes o qué pasa? ¿No sabemos disfrutar de las cosas? ¿De verdad que los medios de comunicación pueden influir tanto en la opinión de la gente? En fin, catastrofismo infundado. Mejor dicho: desenfundado.
Foto de abc.es

Y a las puertas de un nuevo final de liga, clasificados para la Champions prácticamente (al menos en fase previa), me gustaría brindar por un nuevo año exitoso. Sí, tío, es exitoso, cojones. Mirad la puntuación, mirad la plantilla, mirad nuestras constantes aspiraciones… Es éxito.
Disfruten de lo que queda, que merece la pena, dejen el catastrofismo.

Nota: Sería absurdo decir que voy a escribir otro artículo antes de que acabe la temporada, porque si me tomo el mismo tiempo que para este... a lo mejor hablo de la Copa por Diciembre. Bueno, ya veremos, disfruten. Y gracias por visitar mi blog y leer este post!

Para concluir la 2015-16...

By : Alex González

Estaba planeando escribir este artículo desde que iba de vuelta en el autobús en la Final de Copa, del pasado domingo 22. Lo tenía todo ya super-pensado y hasta el día en que lo iba a publicar. Pero de pronto, de golpe y porrazo, la noticia de la semana me golpeó y me dejó sin un esquema claro para el post de hoy, con el que concluía la temporada.

Monchi se va. Vaya acojone nos ha entrado a más de uno.
He de decir, que entre lo que me fío de un periodista deportivo y de las vueltas que sé que dan las cosas en el mundo del fútbol, no perdí los nervios ni llegué a pasarme por el estadio como algún que otro friki ha hecho en estos dos días, desde que se corrió la noticia.

Finalmente, y para que yo pudiese escribir este post en condiciones ;) el Sevilla FC ha publicado en su web oficial que Monchi no dejará el equipo, puesto que lo une un contrato hasta 2020. 24 horas de pajeo mental en twitter -y las que nos quedan...-, para que al final todo se resuelva con un "po seguimos igual, pero en raro".

Evidentemente, esto modifica el post que tenía pensado escribir hoy, puesto que la gravedad del asunto así lo requiere, aunque me temo que lo que haré sea alargar un poco más el artículo y ya nos vamos de vacaciones o de "eurocopeo"...

En primer lugar, he visto perder tantos jugadores con tantísima calidad, desde Suker -cuando yo era un niño de 10 añitos-, hasta Navas, Alves, Luis Fabiano, Ramos, Reyes... étc.
He visto fallecer a un futbolista canterano que prometía y que incluso ya debutó con la Selección Española.
He visto a un Presidente entrar en la cárcel por temas externos al fútbol y cómo la Directiva se ha tambaleado para al final conseguir cierta estabilidad.
He visto, aunque recuerdo muy de pasada, porque sólo tenía 8 años, aquél verano del 95 en el que casi nos vamos a Segunda División B.
Y después de todo esto, el Sevilla FC sigue vivo. Y por eso, ninguna noticia me procupa tantísimo como para no poder dormir.

Hay que tener en cuenta, como ya dijera Del Nido, que imprescindibles sólo son la Afición, el Escudo y la Bandera del Sevilla FC. Y así lo pienso.
Es verdad que la marcha del artífice, con mayúsculas, de las planificaciones deportivas de las últimas 16 temporadas puede sonar a una auténtica tragedia, pero hay que pensar varias cosas:
Monchi no trabaja solo, tiene un grupo de ojeadores y profesionales de la materia que, creo, están perfectamente capacitados para llevar a cabo la tarea que tenía el de San Fernando. Y tiene, ya que continúa.
Monchi es persona. Ergo, algún día tendrá que llegar su despedida. Tarde o temprano. Y por los motivos que sean.
Emery sigue en el Sevilla FC, luego me hace pensar que éste otro enfermo del fútbol sabrá cómo "rellenar" la plantilla con las nuevas incorporaciones y decir qué es lo que necesita.

No tengo miedo, aunque sí incertidumbre. Son pequeñas apuestas que el fútbol te hace proponer. Con no arriesgar demasiado, no pierdes mucho. Ahora es lógico pensar que sería una tragedia griega y que nos iríamos poco menos que a Segunda División, pero yo no lo creo. Considero que hay una estructura firme, una base sólida, por la que un proyecto decente deportivo no tiene por qué fracasar. Al contrario, puede ser una nueva oportunidad, como todos los riesgos que se tomen en tiempos de crisis.

Puede que sea demasiado optimista o que esté acostumbrado a salir bien de las decisiones que han tomado las distintas directivas del club durante mi vida. Ya no es la Directiva de Rafael Carrión o de Caldas. Ya parece una empresa sólida, con cimientos fuertes, no creo que la marcha de uno de los pilares tenga que suponer la peor de las desdichas... e insisto, hay mucha gente trabajando con Monchi que sabe perfectamente cómo seguir trabajando en el ámbito de la dirección deportiva. Confíemos si Monchi nos deja algún día.

Bueno, pues todo esto que he dicho era para quedarme agusto, después de estas 24 horas de nerviosismo tuitero, en el que todo el mundo sabía más que el propio Monchi. Por cierto, vergüenza ajena de cómo se han "esplayado" los periodistas deportivos de nuestra ciudad, lamentable. Y, que no se me olvide decir, que Fede Quintero cada vez me da más pena. Ha hecho su trabajo, sí, pero creo que no lo ha hecho completamente bien. Pero bueno, es el "dueño" del elDesmarque, ¿no? Él sabrá cómo hacer las cositas...

Bien, pues pasemos al tema original de este post, el final de temporada.

Podemos dividir, como es lógico, el curso deportivo en varias categorías. Lo más normal sería hablar por competiciones:

LIGA.
Evidentemente, lo que más salta a la vista de la liga completada ha sido el no ganar ni un partido fuera de casa. Ha habido partidos que el Sevilla FC ha empatado de milagro, otros que no sabemos cómo hemos llegado a perder y otros que nos sabemos si el Sevilla FC se llegó a presentar. Esto hace que nuestra clasificación se resienta, puesto que nos obligaría a vencer en todos los partidos en casa, algo que es muy difícil. De hecho, no lo hemos conseguido.
En una liga tan mediocre como la nuestra, si nos fijamos bien, con haber ganado 3 ó 4 partidos fuera de casa, hubiéramos llegado a los puestos de Champions, alcanzando al Villarreal (considerando por supuesto que el partido en el Madrigal también se hubiese ganado).
Se vio claramente cómo el Sevilla FC abandonó la competición liguera a dos meses de terminarla, puesto que los puestos europeos estaban casi asegurados y la cuarta plaza casi imposible. Por lo que, inteligentemente, aunque arriesgado, el club se volcó de pleno con la Copa del Rey y la Europa League, nuestra Copa. No me pareció mala idea. Ya digo, arriesgada, pero no incorrecta. Quizás, si el Sevilla FC no hubiese ganado la Europa League de nuevo y no nos hubiésemos clasificado para la Champions, la planificación no hubiese sido la idónea. Puede ser, pero volvemos a hablar de apuestas y de trabajo constante ;)

COPA DEL REY.
Para olvidar el chasco del año pasado frente al Espanyol, equipo que llegó lejos en la competición pero porque ni Sevilla FC ni Valencia lo tomaron en serio, nuestro club apostó fuerte por esta competición y tras humillar al rival de la Palmera, el Sevilla FC salió lanzado y llegó hasta la Final, donde nos encontramos a un Barcelona todopoderoso, pero que llegó a estar contra las cuerdas.
Para mí, ha sido una auténtica lástima que el Sevilla FC haya perdido esta competición cuando la teníamos tan cerquita. El cansancio físico de haber jugado dos finales en cuatro días no nos ayudó en absoluto.
Y lo que duele es lo cerquita que estaba, no cómo la perdimos, porque el recital del Sevilla FC en el Calderón, casi cerrando al Barcelona en su campo, después de todo lo que sufrimos en Basilea... aish, estaba ahí y no llegamos. El Barcelona nunca perdona. Y es todo un honor haber perdido así y contra ellos. En la Supercopa de España nos volveremos a ver.

EUROPA LEAGUE, la UEFA.
Otro año más, otra Copa de la UEFA para nuestras vitrinas. Y es la quinta vez que nos alegran la vida desde Europa. La tercera consecutiva. Qué maravilla.

Qué manera de asustar a la "famosa" afición de Anfield, esa que supuestamente acojonaba nada más escuchar su "You'll never walk alone", que se redujo a un par de versos en los primeros minutos de partido... Qué bonito es poder decir, ¿este rival también es ridículo para ganar una UEFA? y dejar a muchos bainas con la palabra en la boca, con la carita desfigurada y pensando que su vida no tiene sentido.
Hemos vivido tantas cosas con esta competición que sería imposible recoger en un único artículo todo ello. Pero ahora, considero, que el Sevilla FC tiene que dar un pasito adelante, dejar la Europa League de lado y pensar en unos Cuartos de Final o unos Octavos de Champions. No hay título, no "se toca" plata, como algunos desean, pero el nombre de nuestro Sevilla FC se hace mucho más presente y suena mucho más peligroso que como ahora está sonando. Ese saltito puede ser crucial, no sólo en lo deportivo, sino también en lo institucional y económico. No olviden las grandes cantidades de dinero que maneja la Champions League. Y este año estamos en el bombo 2 del sorteo. Ni previas ni cocos demasiado complicados como los de este año. Puede que haya alguno, pero la probabilidad de que nos toque ha bajado considerablemente.
Demos el saltito, puede ser precioso.

SUPERCOPA de EUROPA.
Competición a la que vamos a presentarnos en agosto por tercera vez consecutiva y que hemos perdido en las dos últimas, puesto que el "desvalijo" al que nos someten los grandes en cada mercado veraniego, hace que la plantilla empiece de nuevo dos semanas antes de la competición a la que llegamos justitos de forma y preparación.
Aún así, este 2015 contra el Barcelona ha sido bastante apasionante, con aquél 4-4 que forzamos a la prórroga. Lástima que Pedrito quisiera despedirse del Barcelona aquél mismo puto día. En fin... a ver este verano si vamos más preparados contra el Real Madrid, que ya nos quitó una en el verano del 2014.

Así terminaría el resumen de las competiciones que hemos disputado, con un poquito de mi opinión personal sobre cada una de ellas.

El 9 de agosto empezaríamos de nuevo el juego. Supercopa en Noruega contra un Real Madrid que ha ganado la Champions "al límite" y sufriendo. Varios días después jugaremos la Supercopa de España, contra el Barcelona, que según los medios catalanes van a dejarnos sin Krychowiak, sin Gameiro e incluso sin Mariano... Dios mío.

Es cuanto menos ilusionante, la verdad. Pero lo que más me pone es el sorteo de Champions. Volver a la competición de las competiciones. Dejémonos de rollos, estar ahí es de Grandes y mantenernos algunos años sonando en Octavos o Cuartos es bastante importante para el club.

Por cierto, para concluir, me gustaría decir que lo primero que sentí cuando perdimos la Copa del Rey, en cuanto vi al Barcelona mirar a nuestra afición cómo cantaba a sus jugadores y cómo el espectáculo estaba en la grada de los "perdedores" en vez del coro que recogía la copa, es un "SOMOS GRANDES". Fue lo primero que se me vino a la cabeza. No por la tontería esa de cantar hasta el minuto 120 y seguir haciéndolo cuando perdimos, sino por el hecho de que el Barcelona celebrase el título de la forma en la que lo hizo, cuando se vio encerrado y casi eliminado.
Fue lo que pensé cuando vi a los jugadores llorar por perder una nueva final, habiendo ganado una cuatro días antes. Esa es la grandeza. Haber jugado dos finales en cuatro días, haber ganado una y echar en falta la otra. Además, de ir planificando y pensando en dos Supercopas en agosto. Ni se dice pronto, ni se dice fácil, ni lo hace cualquiera. Es sólo para GRANDES.



PENTACAMPEONES DE EUROPA LEAGUE

By : Alex González

Enhorabuena, sevillistas, una vez más, nuestro Sevilla se corona como CAMPEÓN de la EUROPA LEAGUE.

El sueño que estamos viviendo con esas 2 finales en cuatro días, peleando con todo un Liverpool, callando el famoso pero esta vez impotente "You´ll never walk alone...", consiguiendo el Título en propiedad tras conseguirlo tres años consecutivos y cinco en total, clasificándonos para la Champions League de manera directa y cayendo en el bombo 2 de los mejores equipos europeos... este sueño no para, seguimos soñando con los ojos bien abiertos, con las ilusiones como si todavía no hubiéramos conseguido nada, con hambre de títulos, de victorias, de enemigos para tumbar.

Señores, disfruten lo que estamos viviendo, el Sevilla FC se ha convertido en un Grande de Europa y sigue con paso firme hacia esa élite que sólo unos cuantos pueden llegar a pisar y que tantos otros ni siquiera se atreven a soñar.

Pero calma, queremos más, el domingo más, otra final. Ya lo dijimos en el artículo de la semana pasada: Necesitamos jugar finales. Ahora vamos a por el Barcelona, el que nos quitó la Supercopa de Europa en agosto, el que ya nos quitó una Supercopa de España en 2010. Ese mismo. El que está considerado el mejor equipo del mundo actualmente. Ese nos espera y nosotros no vamos a faltar a la cita.

Que sigan las bufandas y las banderas al vuelo, todavía nos quedan batallas que librar...

La prima de mi amigo. Una historia de amor no correspondido.

By : Alex González

No puedo hablar de mi enfermedad sin hablar de otro enfermo, mi amigo Francisco Luis.
Francisco Luis es un amigo de toda la vida. Coincidimos en cuarto de primaria y nos hicimos grandes amigos, el mejor de mi infancia, sin duda. Su familia me quería muchísimo y la mía a él. Entre otras cosas, porque Luichi, su abuelo, había jugado en el Sevilla FC con un hermano de mi abuela, Fernando. La historia de este Fernando también tiene guasa, y merece la pena que hagamos un paréntesis para contarla.
Este Fernando jugaba en el Sevilla Atlético como portero, canterano vaya. Hizo una temporada enorme, fue un gran portero y muy conocido en la Sevilla futbolera de los cincuenta o los sesenta. Tanto es así, que el entrenador de la primera plantilla, no me pidáis nombre o apellidos, lo convocó para jugar con el primer equipo.

Mi abuela, hermana inocente, adorable y buena persona, siempre nos dijo que tuvo mala suerte y que al final no llegaron a convocarlo. Pero eso no es cierto del todo. Por lo visto, en la tarde que le comunicaron la noticia de que el entrenador lo había llamado, los amigos del Sevilla Atlético lo invitaron a cenar para celebrarlo. Con tan mala fortuna que, claro, lo que suele pasar cuando uno va en este plan: termina con una borrachera enorme que le motiva a imitar cualquier palio sevillano por una callecita estrecha, con sus levantás a pulso incluidas. Pues eso, que la cogió gorda. Y cuando el entrenador se enteró de que por la mañana no tuvo cojones de levantarse sin escuchar las campanas de la catedral en su interior, lo desconvocó y, por eso, mi tío abuelo nunca llegó a debutar. No voy a culpar a ese hombre de que yo no viva en una mansión de lujo, no era Oliver Kahn, supongo, ni me iba a llegar un duro. Pero ya podía haberse cuidado una mijita, para que yo pudiera decir “Mi tío abuelo (a veces lo de tío se obviaba) era portero del Sevilla FC”. Pues no.

El caso, y volviendo a lo que contaba de mi amigo Francisco Luis. Siempre me prestaba el carnet para ir al gol norte con él y su familia. Al tiempo, y gracias a esto, mi padre me sacó mi primer carnet y desde entonces soy socio. Por lo tanto, es algo que le debo a esta familia.

Francisco Luis tenía una prima, y tiene todavía, que era guapísima, y sigue siéndolo. Con pelo largo, seis años mayor que yo y por tanto, en época de merecer por aquel 1999 que les voy a contar a continuación. La muchacha era un encanto y tenía un cuerpazo que no veas. Ahora no sé si decir que lo sigue teniendo porque, aunque sea verdad, yo tengo novia formal y me puede costar varias jornadas de sanción. Bueno, 18 añitos benditos en una muchacha que, encima, era sevillista de las buenas.

Y en una tarde noche de invierno de 1999, nos enfrentábamos al FC Barcelona en nuestro estadio. Ese día fuimos mi amigo Francisco Luis, su prima y yo. Y un cabrón. Sí, de buenas a primeras me entero de que la chavala tiene novio. Y se lo lleva al fútbol. Pero, ¿qué clase de relación es esa? No lo entendía. No solo iba a ver cómo el Barcelona se iba a cachondear de mi equipo, que no había ganado ni un puto partido de liga hasta esa fecha, sino que iba a sentir puñaladas en mi corazón cada vez que aquel niñato se arrimara a la prima de mi amigo.

Empezamos marcando, pero no sentí nada. Fue una mezcla de putos celos unido a la resignación de saber que tarde o temprano Rivaldo y toda la peña iban a meternos cuatro goles, que eso no se debería ni llamar remontada. Ese año, por muy motivado que estuviera por el ascenso del año anterior, no había cojones de ganar un partido. Muchos sevillistas aún recordarán el partido que les digo y muchos pensarían como yo en aquel instante. Bueno, en lo futbolístico.

Como era de esperar, nos remontaron. 1-2. Vaya, qué sorpresa. Pero una extraña ambición en el interior de los once jugadores sevillistas que deambulaban aquella noche por el césped del Sánchez Pizjuán y un “por cojones” que provocaba la grada con su constante animación desde los Biris, cometieron el milagro. Conseguimos empatar. 2-2. Me llevé las manos a la cabeza, lo celebré y se me pasaron los celos, ya el fútbol era el único que no me abandonaba.

Y si raro fue empatar, más raro era que Víctor Salas y Juan Carlos consiguieran hacer una jugada que terminara con el gol que nos diera la remontada. Sí, señores, 3-2. Nuestro Sevilla FC no había ganado ni un partido de liga y ese sábado se propuso remontar un 1-2 al Barcelona. Con dos huevos.


En la grada estábamos que no nos lo creíamos, pegando botes, quitándonos los chaquetones y los abrigos de la emoción. La prima de mi amigo se enroscó en un hermoso beso con su novio que casi le cuesta la muerte a la pareja al poner uno de ellos un pie entre los asientos, inclinarse hacia atrás y no tener fuerzas para volverse a levantar. Pero ahí estaba yo, el héroe de la noche. Aquel que sintió dolor cuando vio que la prima de mi amigo estaba con otro hombre. Aquel que depositaba todas las esperanzas en un dos en la quiniela del partido. Y sin pensarlo un momento, fui a salvarla a ella –al otro que le jodan, si se cae que alguien lo recoja- y la agarré, pero la agarré como solo un caballero podría hacerlo con su doncella. Le cogí de la teta. Con dos cojones. En cuanto volvió a tierra firme, ella me dio un abrazo y celebramos la remontada sin el capullo por medio, hundido en la fila de asientos de abajo y humillado en la derrota porque aquel caballero victorioso le salvó la vida a su novia. Y encima remontamos.

Algunos marcarían esta fecha como la pérdida de virginidad. Yo no. Yo fui un caballero. Nunca más se habló de este tema con nadie. Supongo que ella ni se daría cuenta. Puede que se lo dijera a mi amigo por si su prima le decía algo, no lo recuerdo. Yo marqué el calendario como la primera remontada guapa que recuerdo. Remontada a favor. Porque la primera remontada que yo recuerdo fue en la 96/97, contra un Real Sociedad que iba perdiendo a poco del final del partido.

También iba con mi amigo y su familia, fue cuando empecé a ir al estadio, perdón, Estadio. Ese año íbamos chungos también, teníamos un pintazo a segunda que no nos lo quitaba ni el tato. Y lo que ocurrió es que ese Sevilla FC glorioso que terminaría en Segunda División era capaz de regalar partidos como ese y dejar que los de Anoeta remontaran en cinco minutos. Terminamos con Monchi llorando bajo palos. Y, si no recuerdo mal, fue el debut de Jose Mari, canterano que se nos escapó al Atlético de Madrid por dos duros, aprovechando los de la capital la tiesura que llevábamos en lo alto. La historia del chavalín con los años también es de coco y huevo, pero dejémoslo ahí.

Gracias a Dios y aunque mucho tiempo tuviera que pasar, remontadas históricas se vieron enormes después, como esa eliminatoria de Europa League contra el eterno rival de la ciudad. Quien diga que alguien lo ha pasado peor que cuando nos encajaron dos goles, uno de los tres últimos clasificados de la liga, miente como bellaco. El derbi es derbi. Y encima en UEFA (o en güefa en latín). Por suerte, pude verlo en el Villamarín “en vivo”. La mala suerte, si es que hubo aquella noche, es que lo tuve que ver con el carnet de un bético en territorio comanche, rodeado de criaturitas verdecillas que, con el paso del cronómetro, veían cómo se les venía abajo cualquier esperanza cimentada por Pepe Mel y los suyos en la ida de la eliminatoria.

La celebración de los goles las hice levantando los brazos, haciendo un gesto que podría parecer una protesta por el gol en contra y una celebración a favor en el palco. Fue genial la capacidad de mímica y contención que desarrollé en una noche. En los penaltis no tuve cojones de verlos sentado. Me balanceaba como un niño loco y miraba pa arriba en cada penalti –espectacular también la forma en la que casi me asfixio conteniendo la celebración-. Y cuando se terminó la tanda de penaltis, me llevé las manos a la cabeza, empecé a llorar y la gente de alrededor empezó a consolarme pensando que era uno de ellos, debían estar acostumbrados los pobres. Salí inmediatamente de aquel campo, recorrí la Avenida de la Palmera corriendo como Navas por la banda, llorando a lágrima viva. Cuando llegué al puesto de “Los Monos” empecé a gritar improperios y barbaridades contra una hinchada que me había arropado en los peores momentos. Sí, en calidad de persona tengo cierto déficit, pero era un derbi. Un derbi europeo.

Otras remontadas claro que se recuerdan, pero no eran iguales a las contadas. Algunas al Real Madrid en nuestro feudo y otras tantas que nos hicieron quitarnos la bufanda de los nervios y el chaquetón del sofocón. Todas especiales, pero como la primera va a ser difícil que la recuerde.

A todo esto, Francisco Luis sigue siendo mi amigo. Me sigue dirigiendo la palabra y es un tío espectacular. Su prima también.

Y todo este tocho no lo escribo porque sí, lo escribo porque esa misma bestia del 99, la tuvimos, mejorada, este fin de semana. Y el sustito por lo menos se lo llevaron. Igual que en Tibilisi, que tras ir perdiendo 4-1, igualamos el partido y forzamos la prórroga, aunque una falta mal defendida le diera el título a los catalanes.Pues resulta que es el otro finalista de Copa del Rey. No va a ser fácil, pero va a estar apasionante, sólo hay que ver nuestros últimos enfrentamientos.

Mi padre. Otro caso.

By : Alex González

En un artículo anterior dije que había que hablar de mi padre. Ahora es el momento.
Mi padre tuvo la suerte de ser sobrino de unas muchachas que se casaron con el Presidente del Sevilla Atlético, Manolo Fernández, con el futbolista Dieguez y con el masajista del Sevilla FC, don Manolito Pérez. Cada una. No las tres en plan bacanal. Cojones, que hay que explicarlo todo.
Esto hizo que mi padre durante muchos años disfrutara de un carnet en Preferencia, como los niños ricos y mimados. Lo era. Pero su época de “jipilismo” y el encontrarse el amor de su vida, mi madre, hizo que poco a poco se despegara del fútbol y, en la época de los ochenta, dejara de vivir intensamente este venenillo que tenemos con el Sevilla FC.

Pero resulta, que el pobre hombre, empezó a criar por principios de los noventa a una criatura que en el colegio se picaba con el Sevilla FC y con conocer la fecha de nacimiento de todos los futbolistas (porque venía en el álbum del que hablé hace tiempo).
Ese chavalín, al que al principio su padre no le echaba cuenta con el fútbol, era yo. Os dije que él mismo fue quien me vistió de sevillista nada más nacer. Y que me llevó al Sánchez Pizjuán por primera vez en la temporada 94/95. Pero mi padre no estaba muy por la labor de engancharse de nuevo a esto del Sevilla FC.

Sin embargo, las cosas de la vida, el niño cada vez daba más por culo con el “fúrbo de los cojones”, frase que se acuñó en mi casa del Parque Norte hace ya mucho tiempo, y casi todos los días se podía ver algo de fútbol en la tele gracias a mí.
En la temporada 98/99, que conseguimos el ascenso, mi padre ya tenía resucitado el sevillismo en su interior, aunque aún de manera poco ultra e intensa. Fuimos a la Puerta de Jerez para celebrar dicho ascenso y mi hermana nos acompañó, con tan solo 9 añitos.

El caso de mi hermana, que no es de lo que iba a hablar hoy, también merece un pequeño paréntesis en el artículo.
Pues en su momento fue una niña cursi, educada en las Esclavas del Divino Corazón, en pleno centro de Sevilla. Que jugó al Baloncesto en el Club Naútico, y porque uno más pijo es el Cumbres HighLands y no tenían un buen equipo. Que sus amigas le llegaron a llamar Mariu, porque Eugenia tenía demasiada connotación poligonera para muchas de ellas. Esa misma. Ahora es capaz de decir “Me vais a comer la polla en dos tiempos, tú y tu puta madre”.
Sí, disculpad este verso becqueriano en el artículo, pero era necesario para mostrar el contraste que ha sufrido mi hermana en sus escasos 25 años de vida.
Esa misma, a decir verdad, empezó su sevillismo en la Puerta de Jerez, indicando a Manuel Ruiz de Lopera sus indicios de homosexualidad. No sé por qué me iba a extrañar de haberse convertido en una auténtica hoolingan que ha disfrutado de más desplazamientos que yo, aunque la mayoría de liga.
He de confesar que alguna vez me he escondido en mi asiento, cuando se levantaba en contra de la gente que no apoyaba a Manolo Jiménez, o cuando soltaba más improperios de la cuenta contra el Real Madrid, tanto a la institución como a sus aficionados.

Cerramos el paréntesis.

Pues como iba diciendo, conseguí, sin querer, resucitar el sevillismo de mi padre. Y tras un divorcio con aquel amor de su vida que lo apartó del fútbol, se volvió a enamorar de su Sevilla FC.
En mi casa no somos demasiado supersticiosos. Pero desde que mi padre volvió a la dinámica del fútbol, el conjunto “camiseta-gorra-auriculares-asiento” es un cuarteto inmodificable.
Llegamos a dejar de ir a algunos bares porque el Sevilla FC empató la última vez que lo vimos allí. Como si el dueño del bar tuviera la culpa de las cantadas de Diego López o los mano a mano de Chevantón con algún portero. O como si las decisiones arbitrales dependieran de la camiseta que lleve él puesta. Eso sí, no cree en los árbitros.

No cree en los árbitros. Esas criaturas oscuras y aladas que tienen la potestad de infartar a mi padre con sus decisiones divinas.
Fue entrenador de baloncesto en su momento y tuvo que morderse mucho la lengua. Ya no. No se muerde la lengua y suelta todo lo que piensa de las decisiones arbitrales durante el partido, de la madre que trajo al mundo al trencilla y de parte de la Real Federación Española de Fútbol. Y de sus madres.
Pero tiene un defecto -el párrafo anterior no creo que sea un defecto, simplemente es un estado de incoherencia mental provocado por la maldad innata de muchos árbitros-.

Se pone demasiado nervioso.

El otro día, en la eliminatoria de Copa contra el equipo que parecía el cadete de algún club que vista de verde, estaba agobiao ganando 2-0. Sí, señores lectores, agobiao, por “si nos entra la pájara”. ¿Qué pájara, cojones? Tiene que entrarnos un buitre leonado para perder la eliminatoria como se nos puso el otro día…

En la final de Varsovia, frente al Dnipro, en el minuto 84 de partido y con un balón dividido en el centro del campo, ganando 3-2, gritó “pero árbitro, pita ya el finaaaaal”. Con muchos signos de exclamación. Tuve que reírme, aunque la tensión del momento me impidió analizar en profundidad qué es lo que había hecho con mi padre, en qué nos habíamos convertido. Ahora prefiero no analizar.

Pues así está, uno de los fundadores del “¿Lo ves?”. Sí, el “¿Lo ves?” es una corriente filosófica que recorre muchos domingos el Ramón Sánchez Pizjuán y consiste en estar todo el tiempo pensando que nos van a remontar, que nos van a expulsar a uno, que se nos va a ir el partido, etc. Pero tenerlo callado en el interior o soltar de vez en cuando un “Verá tú”, en señal de aviso.

Pues mi padre es especialista en decir “¿Lo ves?” cuando menos te lo esperas. Aunque vayas ganando 4-1, si el otro mete el 4-2, suelta la frase mágica. Y seguidamente suelta un “veratú”. Ahí es recomendable para los que rodean a estos filósofos de nuestra época, que quede poco tiempo de partido, porque pueden ocurrir dos cosas: o bien termina el veratuciense con un embolia cerebral amenazado por el empate, o bien eres tú el que terminas con la embolia de tener que aguantarlo. Seguro que muchos de los que me leen lo habéis vivido.

Y ahora llegamos a la fecha clave del campeonato. Vuelve la Europa League y estamos en Cuartos de Copa contra un rival que, pese a ser de Segunda División, se ofrece mucho a ser partido de “Verá tú”. Y en liga ya estamos subiendo poco a poco en la tabla. Recortando puntos al Villarreal y ampliando ventaja a los perseguidores.

En fin, así termino este artículo, espero que os haya gustado el personaje de mi padre. Merece la pena conocerlo.

CAMPEONES DE LA COPA DEL REY 2010

By : Alex González

El Sevilla Fútbol Club se proclamó en la noche de ayer Campeón de la Copa de España, quinta de nuestra "colección".

ENHORABUENA A TODOS LOS SEVILLISTAS.





Nota: Voy a coger fuerzas, que llevo 28 horas de autobús a mis espaldas...

Yo ya estoy nervioso

By : Alex González
Y es que he visto en la web oficial del club la guía para los aficionados que viajen a Barcelona para ver la Final de la Copa del Rey. Y en una página hay una foto del Camp Nou que se me han puesto los pelos de punta... Impresionante, sólo jugarla ya me da una alegría y una ilusión enorme. Pase lo que pase, lo prometo.

Pero antes, la Final de Almería.

Partido en el que se debe completar y finiquitar el auténtico objetivo de nuestra temporada: quedar entre los cuatro primeros para disputar Champions League la próxima temporada.

El fin de semana pasado fue un auténtico calvario tener que jugar contra el Barcelona el cuarto puesto obtenido la jornada anterior, tras una Victoria del Sevilla ante el Racing y una derrota del Mallorca frente al Real Madrid.

Gracias a Dios, el Deportivo de la Coruña nos echó un cable (Gracias, hermanos) y le quitó los tres puntos al equipo balear que nos hubiesen quitado cualquier tipo de esperanza de quedar cuartos este fin de semana.

Por ello, debemos luchar por estos tres puntos como si la vida nos fuera en ello y es que prácticamente es cierto. Basta con hacer lo que hagan los mallorquines, pero prefiero asegurar ;)

Terminar la temporada en un cuarto puesto después de tantas convulsiones internas (lesiones innumerables, destitución del entrenador, partidos de infarto como hacía mucho tiempo...) no está nada mal y, además, nos jugamos la Copa del Rey, que con llegar a la final deberíamos estar también supercontentos (no olvidemos las fatiguitas contra el Barcelona y qué decir del partido de vuelta en Getafe...).

En fin, no debemos más que alegrarnos de haber conseguido lo que ya tenemos y empezar a corregir fallos de cara a la próxima temporada, en cuanto a lo que planificación se refiere (cosa que me consta que ya se hace y desde hace bastante tiempo...).

Almería la gran final, Barcelona el Gran Final.

El Atlético de Madrid se ha proclamado esta noche campeón de la Copa de la UEFA frente a un debilísimo FullHam y sufriendo bastante, de hecho, tuvieron que disputarse los 120 minutos de prórroga, algo que nos viene "un poco bien", ya que seguro que les afecta al estado físico -más si empiezan con las celebraciones y no acaban hasta el domingo con el de liga incluído-.

No sé si esto les vendrá bien para su moral: es decir, pueden sentir satisfechos y "relajarse" el próximo miércoles o pueden venirse arriba y jugar la Final de Barcelona como no han jugado en toda la temporada.

Lo único que sé es que si hoy el FullHam hubiese sido el Sevilla Fútbol Club, podríamos haberles ganado sin muchas complicaciones y con una estrategia clara: tapar al uruguayo Forlán (que dicho sea de paso, la selección de su país pide fervientemente que el jugador esté el día 17 con Uruguay y no juegue la Final con el Atlético de Madrid, algo que nos facilitaría las cosas bastante) y, si acaso, al nuero de Maradona, Agüero. Por el resto, jugar bien, como nosotros sabemos y podemos hacer, al estilo de nuestro "cien por cien". Porque creo que los dos equipos están muy igualados, pero el Sevilla quizás esté un poco por delante en todas las líneas -la defensa del Atlético es bastante mala y el centro del campo es sólo Simao-.

Así que nada, a seguir esperando, a seguir soñando, a seguir peleando por llegar a la Copa de Europa el año que viene.

Todos con el Sevilla en Almería.

Vamos Sevilla, vamos campeón...

El Marketing de la Final

By : Alex González

Ayer presentó el Sevilla Fútbol Club el precio de las entradas para la Final de la Copa del Rey, que van desde los 15 euros hasta los 90. Los precios por sectores se conocerán el lunes con más precisión, ya que desde el próximo lunes hasta el martes se venderán en taquillas entradas única y exclusivamente para socios que quieren una entrada -junto con el gorrito que nos darán (habrá sorpresa con el gorrito, según me han dicho desde fuentes cercanas al club...)-, mientras que miércoles y jueves se venderán entradas a los que abonados que quieren más de una. Finalmente, a partir del viernes, en caso de que no se haya agotado el papel, se venderá a los aficionados en general.

Por otro lado, hasta el viernes día 14 en las taquillas auxiliares del Estadio situadas entre la puerta 27 y 28 se pondrán a la venta la reserva de plazas de autobuses y aviones para el desplazamiento para la Final de Copa del día 19. Resaltar que el horario será de diez de la mañana a nueve de la noche.

En cuanto a los autobuses se refiere, los socios deberán abonar previamente una fianza de 25 euros que le será devuelta la semana siguiente de la final, a aquellos socios que hayan viajado. Para aquellos que quieran viajar pero que no sean socios, el precio es de 50 euros cada plaza.

En cuanto a los viajes en avión, existen dos modalidades, aquellos que pernocten una noche y quienes lo hagan en el día. Para este segundo caso, los socios abonarán 295 euros cada plaza, mientras que los no socios tendrán que poner 325 euros cada plaza. La salida se llevará a cabo el mismo día del partido y vuelta después de la final. Este viaje incluye el transporte del Aeropuerto a la Carpa Sevillista y Estadio y la vuelta al Aeropuerto.

En el viaje en el que se pernocta una noche, los socios deberán pagar 395 euros por cada plaza, mientras que para los no socios el precio ascenderá a los 425 euros cada plaza. En este caso, la salida será el día del partido y la vuelta al día siguiente. Se incluyen además de los traslados anteriormente reseñados, que el régimen será de habitación doble con desayuno incluido.

También desde el club se recuerda encarecidamente que es la documentación necesaria es el DNI o Pasaporte en vigor y el carnet de abonado de la temporada 2009/2010 para obtener el descuento de Socio.


Y la camiseta:

El Sevilla Fútbol Club es, como mil veces ha dicho José María del Nido, sevillano en Andalucía, andaluz en España y español en el mundo. Por ello, pensando en la final de Copa ha diseñado una camiseta especial a lucir el 19 de mayo, que cuenta con múltiples motivos repletos de simbolismo. El principal es llevar la bandera de Andalucía en las mangas, llevando ambas mangas también su escudo.

Pero hay mucho más. La camiseta porta cuatro estrellas encima del escudo, que representan las cuatro Copas logradas por la Entidad. Además, en el centro superior de la camiseta, entre el escudo y la inscripción de Joma, se reseñan los datos de la final, con contrincantes, lugar y día, y así mismo una pequeña leyenda en catalán: Juega con nosotros. Somos de todos, dando continuidad a la magnífica campaña de expansión que puso en marcha el Sevilla hace un año para la campaña de abondos de la presente temporada.

Asimismo, en los costados de la camiseta también se ve el ‘Juega con nosotros. Somos de todos' y en las medias, que son negras, las siglas SFC que constituyeron el primer escudo de la Entidad.

Lógicamente, todo el componente implícito, sobre todo los matices andalucistas, cautivaron a la Presidente del Parlamento de Andalucía, Fuensanta Coves, a la que se le regalaron dos camisetas: la arlequinada, que lleva el nombre de todos los pueblos de Andalucía, enmarcada, y luego una de la final con su nombre a la espalda. Las palabras de la presidenta lo decían todo: "Marcha el Sevilla a disputar un campeonato nacional, manifestando el sentimiento de representar al fútbol andaluz y como presidenta del Parlamento quiero subrayar mi satisfacción porque se quiera mostrar nuestra bandera en un partido que va a tener una gran trascendencia".

Dicho eso, recordó al Sevilla que debe estar a la altura de lo que la bandera andaluza representa, tanto dentro como fuera del campo, comportándose siempre con deportividad, y deseó que el equipo "logre la Copa con la dignidad que otorga la bandera de Andalucía".

Finalmente, Coves quiso mandar un mensaje de unión a todos los andaluces, dejando claro que el 19 de mayo la comunidad autónoma entera tiene que estar con Nervión, asegurando que iniciativas como ésta deben servir para que "los andaluces no busquemos falsos enemigos en nuestra tierra. Sintiéndonos unidos será más fácil llegar a las metas sociales, deportivas o económicas que tengamos. El Sevilla será el 19 de mayo Andalucía y con él estaremos todos".

¿Listos? -Ya

By : Alex González
¿Camiseta?
Ahí está, encima de la cama, planchadita y preparada.

¿Bufanda?
Echa un nudo a la cabecera de la cama, que no se olvide.

¿Bandera?
Colgada está, no se me olvidará, seguro.

¿Entradas?
Sí, aquí están, pa´ la cartera van.

¿Bocina?
No, por Dios, eso no me lo llevo...

¿Gafas o lentillas?
Hombre, yo quiero dormir en el autobús, así que... gafas.

¿Pañuelito de la final?
También colgado en la cabecera de la cama, que no se olvide.

¿Garganta?
Lista, si sigue viva, ya lo aguanta todo.

¿Nervios?
Buff, déjame, no me pongas más nervioso todavía...

¿Corazón listo?
Desde la marcha del ´95.

Eah! Pues a las 6 en el Hotel Occidental.
Señores, la Final de la Copa del Rey...

Vamos mi Sevilla, vamos campeón...
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Gusanillos

By : Alex González
¿No sienten algo raro otra vez en el estómago? Como lo que sentimos en la semana del 16 de mayo o la del 25 de Agosto del año pasado. ¿Se acuerdan? ¿Lo sienten? Vaya fin de semana nos espera...

El día 23 de junio se celebrará en Madrid una FIESTA en la que los sevillistas debemos mostrar nuestra mayor elegancia y nuestro corazón sevillista. Algunos han comenzado ya a promover por Madrid ese sentimiento que nos da una nueva oportunidad de conseguir otro Título.
En la misma campaña en la que se consiguió la SEGUNDA COPA DE LA U.E.F.A., la misma campaña en la que el Barcelona mordió el polvo monegasco. La misma temporada en la que el Sevilla Fútbol Club mantuvo un pulso cara a cara con los "Ricos" de España, con los "Mágicos Galácticos", que sacan goles fantasiosos de la chistera...

Bendita temporada, la mejor de nuestra centenaria Historia.

El sábado puede ser un Gran día. Lo será. El Sevilla Fútbol Club está a punto de conseguir su Octavo título de Palmarés (porque, evidentemente, los Carranzas, Colombinos, Ciudad de Sevilla y Copas de Anadalucía a la Federación como que no le interesa...), a punto de conseguir su Cuarta Copa Nacional (una en la República, dos de Dictadura, del Generalísimo y esta...).

Pero el Getafe no lo pondrá fácil. El Getafe es un representante claro del fútbol alemán, el fútbol típico de Bernd Schuster. Encerrados, esperando al contraataque, poderosos en físico, fuertes en el centro del campo... Peligroso en fín, hay que cortarles el juego en el centro del campo, sobre todo.

Me da igual lo que intenten los madrileños, me interesa lo que hagan los míos, porque sé que si mi equipo, el GRAN SEVILLA ;), está un nivel superior al resto de los equipos de nuestra Liga, cuando juega en condiciones, cuando sale al campo concentrado, con ganas y con ilusión. Esa ilusión que no debe perder en ningun momento, esa ilusión que llevamos todos en el corazón sevillista. La ilusión de una Final que muchos hemos soñado toda nuestra vida como sevillista.

Esa final está aquí.

Hay que vivirla, hay que disfrutarla.

Partamos a Madrid con esa ilusión. Mantengamos la ilusión durante todo el fin de semana, no paremos de animar al equipo, llevémoslo en volandas hasta el Palco Real, hasta la Copa que su Majestad nos dé, la Copa del Rey, la Copa de España.

Vamos Sevilla, somos más de 65 mil sevillistas los que vamos a sentir en Madrid tus colores, somos más de 65 mil los sevillistas que te daremos calor hasta que termine el partido, nos partiremos la garganta para demotrar qué afición se merece la Copa del Rey y, por ende, el equipo que la ganará. Desde muy temprano, el sábado, empecemos a cantar los cánticos que nos presentan, que nos dan la alegría típica sevillana y que, una vez más, un Título a nuestra Ciudad y a nuestra Comunidad. Aquí se quedarán otros pocos de sevillistas, que ngalanarán nuestra Puerta de Jerez si el Título vuelve a Sevilla 60 años después. Sevilla Fútbol Club.

En mi corazón siento un escudo, en mi estómago los nervios, en mis ojos sólo tengo un color, en mi cabeza sólo una Final y un viaje. Vamos sevillistas, pongámonos en pie, marchemos juntos. Comienza la Guerra. Comienza la Final de la Copa del Rey del 2007. Sevillistas, vamos a por la Copa.
Vamos mi Sevilla, vamos campeón...
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