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Para empezar, no creo que esté mal
By : Alex González
Puede que imbuido por la libertad que dan las vacaciones en cuanto al manejo del tiempo, me he puesto a escribir de nuevo en este blog, aunque soy incapaz de firmar un juramento en el que prometa hacerlo cada semana. De momento, escribo esta jornada. Carpe Diem. Y hago un breve análisis personal de lo que hemos vivido en pretemporada y en el primer partido de liga, teniendo en cuenta que cada vez entiendo menos de lo que llamábamos fútbol y que las canchas, banquillos y vestuarios me quedan muy lejos, aunque cada dos domingos vaya a nuestra Bombonera.
No es de tontos ilusionarse. Más que ilusionarse, motivarse. La actitud de los jugadores no tiene nada que ver con la de la pasada campaña. Y confiar en Cordón no está de más, aunque lo veamos como a 007 con las manos atadas, a punto de sufrir un ataque del enemigo y esperamos que resuelva la papeleta y se suelte... porque, no obstante, es innegable que de calidad vamos tan sobrados como terminamos el año pasado. Por lo que, está bien motivarse, pero sin hacer el tonto.
La defensa no permite pensar en algo que no sea la pelea por los 41 puntos. No ha habido un partido en pretemporada y, por supuesto, en estos noventaitantos minutos que llevamos de liga, en el que no hayamos visto un pifiazo, un marcaje penoso, un posicionamiento descolocado y una llegada a destiempo. Es cierto que en mi casa hemos empezado la liga discutiendo sobre un leve empujón que sufre Akor en área bilbaína:
- Papá, eso no nos lo pueden pitar...
- Si llega a ser al revés, nos lo pitan...
- No creo.
Al momento, un roce leve de espaldas, con los dedos de Nico Williams a Juanlu lo sancionan como falta. Aunque es a favor del Sevilla FC, blasfemo sobre lo que se ha convertido el fútbol actual. El partido sigue.
Pocos minutos después, nos pitaron la infamia que abrió el marcador, cuando el Athletic estaba fuera del partido, con varias llegadas de Akor, Idumbo y Lukebakio, con los laterales desbordados... le dieron vida. Y qué pena que no pueda yo, en mi humilde blog, pensar que lo hicieron queriendo, que todavía hay gente con el argumento ese de la "humanidad", justo dos días después de la reunión del CTA y del informe en el que se dice y explicita que ese tipo de penaltis no se deben pitar... El mencionado CTA ya no lo dirige Medina Cantalejos, pero los violentos provocadores de cada fin de semana siguen siendo los mismos o de la misma calaña. Supongo que ahí debo cortar mi retahíla de adjetivos, para no machar este blog ni que nadie que me lea piense que soy un desequilibrado (los más cercanos no necesitarían el blog para confirmar nada). Tengo un trabajo y una familia que alimentar, como esos árbitros sufridos, y no debo ensuciar lo que ahora se llama "mi imagen personal", que me perjudique porque les llegue a mis jefes o vete tú a saber a quién... supongo.
Antes de llegar al descanso, el Athletic se presenta con un 2-0 que ni ellos mismos se creen y que nos deja como al que le han dado dos hostias sin saber de dónde venían. Ahora vuelvo al tema de la defensa. Ni los laterales ni los centrales me inspiran la más mínima confianza. Pueda valer Juanlu lo que pague el Nápoles de los Austrias y los Borbones, ya se bese el escudo y lo sienta Kike Salas como el mayor de los sevillistas... imposible. No hay partido en el que cuando llega el rival a línea de tres cuartos, no se me suban los testículos a la garganta. Carmona, ni por la izquierda ni por la derecha. Y si, además, por las circunstancias, es obligatorio retrasar a Gudelj... entonces chimpún. Gudelj es mejor cuanto más lejos de nuestro área, siempre disponible para un disparo lejano y nunca marcando al hombre, porque lo pierde... Hay que fichar a un central y darle ficha a Suazo. Los goles llegarán, como están llegando con esta línea defensiva de blandiblú. No se construye como nos gustaría, vale. Pero creo que es más urgente reforzar atrás que buscar un "mago". El juego directo existe y solo hay que saberlo hacer. Pero empezar hay que empezar desde atrás. Y no podemos ni empezar con lo que tenemos. Porque terminar, todo lo que termina con lo que hay, termina mal. El constructor estoy seguro que, cualquiera que sea, cobra como un demonio y su fichaje cuesta más que levantarse temprano. No es prioridad, ahora mismo es un lujo.
Se han visto cosas de Akor, que ya es más que todo lo que hubo el año pasado. Seguimos con bastante dependencia de Lukebakio, pero para eso están las estrellas, para que resuelvan. Vi a Januzaj con ganas, pero me fío muy poco, como es lógico. Ni entiendo con qué vergüenza torera se presenta el tío para volver a la oficina, como el que no tiró el portátil a la basura, se meó en la mesa del jefe y provocó un incendio... en fin, ya veremos en qué queda.
Del resto, poco cambio. ¿De qué juega Sow? Es algo así como un segundo punta... no sé. La verdad es que si al nota lo ponen todos los entrenadores que hemos tenido desde que lo fichamos, imagino que será una pieza fundamental... Pero entender, no lo entiendo.
¿Algo más? Puede ser que se me escape algo. Seguro que sí. Pero como primer post de la temporada, va que chuta. El siguiente partido, siempre el más importante, nos jugamos mucho contra el Getafe, que esta semana ha barrido al Celta con la briega de siempre y con la cara de víctima pobre con la que se presenta en todos lados. Para construir un proyecto, viene bien ir poniendo los cimientos en nuestro campo, que este año, sí o sí, debe ser un fortín.
Foto Agencia EFE.
Catastrofismo sevillista.
By : Alex González![]() |
| Foto de futbolsapiens. |
La marcha de Monchi también ha sido otro punto negativo de la temporada. Triste, más que negativo, puesto que la continuidad de gente como Óscar Arias y del resto del grupo de trabajo en la Dirección Deportiva hace que, al menos yo, siga siendo positivo y optimista con los planes del Sevilla FC para el próximo año. Puede que no sea lo mismo en el aspecto de “negociador” –aunque aún no se sabe-, pero esta cuadrilla sevillista del “mercado” se sabe mover como nadie por ese mundo, así que no me extrañaría que la cosa siguiese igual. Este movimiento puede que desequilibrara un poco más la cosa.
El mamoneo del Presidente con Los Biris enturbia otro poquito el ambiente. La plaza de toros en la que se convirtió nuestro estadio durante muchos partidos no es que consiguiera animar demasiado a los futbolistas en partidos claves, ahondando un poco más en el desánimo de los jugadores. Gracias a las intercesiones divinas y al sagrado vete tú a saber qué, ambos llegaron a un acuerdo: Todo sigue igual y la hemos liado pero bien, los dos. Cuestión de egos. Yo siempre he dicho que si mi equipo lo está pasando mal, a mí me importa un carajo quién está en la directiva o en el banquillo, yo me partía los cuernos animando y empezaba una pañolada o un abucheo cuando los partidos acabasen. No antes. Pero como esto ya es política también, pues parece que ceder una mijita es perder y ya el Sevilla FC es importante pero como medio o instrumento, no como símbolo.
Catastrofismo. Lo puse al principio. Porque veis que sólo he puesto cosas malas, ¿no? Pues toda la liga entre los 4 primeros. Toda. En Champions echándole huevos a la Juventus (finalista de la competición), al Lyon (semifinalista de la Europa League) y al Dinamo de Zagreb. Mostrando cuando quisimos un fútbol espectacular, de lo que ahora se llama preciosista. Pues nada. Catastrofismo.
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| Foto de abc.es |
Y a las puertas de un nuevo final de liga, clasificados para la Champions prácticamente (al menos en fase previa), me gustaría brindar por un nuevo año exitoso. Sí, tío, es exitoso, cojones. Mirad la puntuación, mirad la plantilla, mirad nuestras constantes aspiraciones… Es éxito.
Para concluir la 2015-16...
By : Alex GonzálezEstaba planeando escribir este artículo desde que iba de vuelta en el autobús en la Final de Copa, del pasado domingo 22. Lo tenía todo ya super-pensado y hasta el día en que lo iba a publicar. Pero de pronto, de golpe y porrazo, la noticia de la semana me golpeó y me dejó sin un esquema claro para el post de hoy, con el que concluía la temporada.
Monchi se va. Vaya acojone nos ha entrado a más de uno.
He de decir, que entre lo que me fío de un periodista deportivo y de las vueltas que sé que dan las cosas en el mundo del fútbol, no perdí los nervios ni llegué a pasarme por el estadio como algún que otro friki ha hecho en estos dos días, desde que se corrió la noticia.
Finalmente, y para que yo pudiese escribir este post en condiciones ;) el Sevilla FC ha publicado en su web oficial que Monchi no dejará el equipo, puesto que lo une un contrato hasta 2020. 24 horas de pajeo mental en twitter -y las que nos quedan...-, para que al final todo se resuelva con un "po seguimos igual, pero en raro".
Evidentemente, esto modifica el post que tenía pensado escribir hoy, puesto que la gravedad del asunto así lo requiere, aunque me temo que lo que haré sea alargar un poco más el artículo y ya nos vamos de vacaciones o de "eurocopeo"...
En primer lugar, he visto perder tantos jugadores con tantísima calidad, desde Suker -cuando yo era un niño de 10 añitos-, hasta Navas, Alves, Luis Fabiano, Ramos, Reyes... étc.
He visto fallecer a un futbolista canterano que prometía y que incluso ya debutó con la Selección Española.
He visto a un Presidente entrar en la cárcel por temas externos al fútbol y cómo la Directiva se ha tambaleado para al final conseguir cierta estabilidad.
He visto, aunque recuerdo muy de pasada, porque sólo tenía 8 años, aquél verano del 95 en el que casi nos vamos a Segunda División B.
Y después de todo esto, el Sevilla FC sigue vivo. Y por eso, ninguna noticia me procupa tantísimo como para no poder dormir.
Hay que tener en cuenta, como ya dijera Del Nido, que imprescindibles sólo son la Afición, el Escudo y la Bandera del Sevilla FC. Y así lo pienso.
Es verdad que la marcha del artífice, con mayúsculas, de las planificaciones deportivas de las últimas 16 temporadas puede sonar a una auténtica tragedia, pero hay que pensar varias cosas:
Monchi no trabaja solo, tiene un grupo de ojeadores y profesionales de la materia que, creo, están perfectamente capacitados para llevar a cabo la tarea que tenía el de San Fernando. Y tiene, ya que continúa.
Monchi es persona. Ergo, algún día tendrá que llegar su despedida. Tarde o temprano. Y por los motivos que sean.
Emery sigue en el Sevilla FC, luego me hace pensar que éste otro enfermo del fútbol sabrá cómo "rellenar" la plantilla con las nuevas incorporaciones y decir qué es lo que necesita.
No tengo miedo, aunque sí incertidumbre. Son pequeñas apuestas que el fútbol te hace proponer. Con no arriesgar demasiado, no pierdes mucho. Ahora es lógico pensar que sería una tragedia griega y que nos iríamos poco menos que a Segunda División, pero yo no lo creo. Considero que hay una estructura firme, una base sólida, por la que un proyecto decente deportivo no tiene por qué fracasar. Al contrario, puede ser una nueva oportunidad, como todos los riesgos que se tomen en tiempos de crisis.
Puede que sea demasiado optimista o que esté acostumbrado a salir bien de las decisiones que han tomado las distintas directivas del club durante mi vida. Ya no es la Directiva de Rafael Carrión o de Caldas. Ya parece una empresa sólida, con cimientos fuertes, no creo que la marcha de uno de los pilares tenga que suponer la peor de las desdichas... e insisto, hay mucha gente trabajando con Monchi que sabe perfectamente cómo seguir trabajando en el ámbito de la dirección deportiva. Confíemos si Monchi nos deja algún día.
Bueno, pues todo esto que he dicho era para quedarme agusto, después de estas 24 horas de nerviosismo tuitero, en el que todo el mundo sabía más que el propio Monchi. Por cierto, vergüenza ajena de cómo se han "esplayado" los periodistas deportivos de nuestra ciudad, lamentable. Y, que no se me olvide decir, que Fede Quintero cada vez me da más pena. Ha hecho su trabajo, sí, pero creo que no lo ha hecho completamente bien. Pero bueno, es el "dueño" del elDesmarque, ¿no? Él sabrá cómo hacer las cositas...
Bien, pues pasemos al tema original de este post, el final de temporada.
Podemos dividir, como es lógico, el curso deportivo en varias categorías. Lo más normal sería hablar por competiciones:
LIGA.
Evidentemente, lo que más salta a la vista de la liga completada ha sido el no ganar ni un partido fuera de casa. Ha habido partidos que el Sevilla FC ha empatado de milagro, otros que no sabemos cómo hemos llegado a perder y otros que nos sabemos si el Sevilla FC se llegó a presentar. Esto hace que nuestra clasificación se resienta, puesto que nos obligaría a vencer en todos los partidos en casa, algo que es muy difícil. De hecho, no lo hemos conseguido.
En una liga tan mediocre como la nuestra, si nos fijamos bien, con haber ganado 3 ó 4 partidos fuera de casa, hubiéramos llegado a los puestos de Champions, alcanzando al Villarreal (considerando por supuesto que el partido en el Madrigal también se hubiese ganado).
Se vio claramente cómo el Sevilla FC abandonó la competición liguera a dos meses de terminarla, puesto que los puestos europeos estaban casi asegurados y la cuarta plaza casi imposible. Por lo que, inteligentemente, aunque arriesgado, el club se volcó de pleno con la Copa del Rey y la Europa League, nuestra Copa. No me pareció mala idea. Ya digo, arriesgada, pero no incorrecta. Quizás, si el Sevilla FC no hubiese ganado la Europa League de nuevo y no nos hubiésemos clasificado para la Champions, la planificación no hubiese sido la idónea. Puede ser, pero volvemos a hablar de apuestas y de trabajo constante ;)
COPA DEL REY.
Para olvidar el chasco del año pasado frente al Espanyol, equipo que llegó lejos en la competición pero porque ni Sevilla FC ni Valencia lo tomaron en serio, nuestro club apostó fuerte por esta competición y tras humillar al rival de la Palmera, el Sevilla FC salió lanzado y llegó hasta la Final, donde nos encontramos a un Barcelona todopoderoso, pero que llegó a estar contra las cuerdas.
Para mí, ha sido una auténtica lástima que el Sevilla FC haya perdido esta competición cuando la teníamos tan cerquita. El cansancio físico de haber jugado dos finales en cuatro días no nos ayudó en absoluto.
Y lo que duele es lo cerquita que estaba, no cómo la perdimos, porque el recital del Sevilla FC en el Calderón, casi cerrando al Barcelona en su campo, después de todo lo que sufrimos en Basilea... aish, estaba ahí y no llegamos. El Barcelona nunca perdona. Y es todo un honor haber perdido así y contra ellos. En la Supercopa de España nos volveremos a ver.
EUROPA LEAGUE, la UEFA.
Otro año más, otra Copa de la UEFA para nuestras vitrinas. Y es la quinta vez que nos alegran la vida desde Europa. La tercera consecutiva. Qué maravilla.
Qué manera de asustar a la "famosa" afición de Anfield, esa que supuestamente acojonaba nada más escuchar su "You'll never walk alone", que se redujo a un par de versos en los primeros minutos de partido... Qué bonito es poder decir, ¿este rival también es ridículo para ganar una UEFA? y dejar a muchos bainas con la palabra en la boca, con la carita desfigurada y pensando que su vida no tiene sentido.Hemos vivido tantas cosas con esta competición que sería imposible recoger en un único artículo todo ello. Pero ahora, considero, que el Sevilla FC tiene que dar un pasito adelante, dejar la Europa League de lado y pensar en unos Cuartos de Final o unos Octavos de Champions. No hay título, no "se toca" plata, como algunos desean, pero el nombre de nuestro Sevilla FC se hace mucho más presente y suena mucho más peligroso que como ahora está sonando. Ese saltito puede ser crucial, no sólo en lo deportivo, sino también en lo institucional y económico. No olviden las grandes cantidades de dinero que maneja la Champions League. Y este año estamos en el bombo 2 del sorteo. Ni previas ni cocos demasiado complicados como los de este año. Puede que haya alguno, pero la probabilidad de que nos toque ha bajado considerablemente.
Demos el saltito, puede ser precioso.
SUPERCOPA de EUROPA.
Competición a la que vamos a presentarnos en agosto por tercera vez consecutiva y que hemos perdido en las dos últimas, puesto que el "desvalijo" al que nos someten los grandes en cada mercado veraniego, hace que la plantilla empiece de nuevo dos semanas antes de la competición a la que llegamos justitos de forma y preparación.
Aún así, este 2015 contra el Barcelona ha sido bastante apasionante, con aquél 4-4 que forzamos a la prórroga. Lástima que Pedrito quisiera despedirse del Barcelona aquél mismo puto día. En fin... a ver este verano si vamos más preparados contra el Real Madrid, que ya nos quitó una en el verano del 2014.
Así terminaría el resumen de las competiciones que hemos disputado, con un poquito de mi opinión personal sobre cada una de ellas.
El 9 de agosto empezaríamos de nuevo el juego. Supercopa en Noruega contra un Real Madrid que ha ganado la Champions "al límite" y sufriendo. Varios días después jugaremos la Supercopa de España, contra el Barcelona, que según los medios catalanes van a dejarnos sin Krychowiak, sin Gameiro e incluso sin Mariano... Dios mío.
Es cuanto menos ilusionante, la verdad. Pero lo que más me pone es el sorteo de Champions. Volver a la competición de las competiciones. Dejémonos de rollos, estar ahí es de Grandes y mantenernos algunos años sonando en Octavos o Cuartos es bastante importante para el club.
Por cierto, para concluir, me gustaría decir que lo primero que sentí cuando perdimos la Copa del Rey, en cuanto vi al Barcelona mirar a nuestra afición cómo cantaba a sus jugadores y cómo el espectáculo estaba en la grada de los "perdedores" en vez del coro que recogía la copa, es un "SOMOS GRANDES". Fue lo primero que se me vino a la cabeza. No por la tontería esa de cantar hasta el minuto 120 y seguir haciéndolo cuando perdimos, sino por el hecho de que el Barcelona celebrase el título de la forma en la que lo hizo, cuando se vio encerrado y casi eliminado.
Fue lo que pensé cuando vi a los jugadores llorar por perder una nueva final, habiendo ganado una cuatro días antes. Esa es la grandeza. Haber jugado dos finales en cuatro días, haber ganado una y echar en falta la otra. Además, de ir planificando y pensando en dos Supercopas en agosto. Ni se dice pronto, ni se dice fácil, ni lo hace cualquiera. Es sólo para GRANDES.
La prima de mi amigo. Una historia de amor no correspondido.
By : Alex GonzálezMi abuela, hermana inocente, adorable y buena persona, siempre nos dijo que tuvo mala suerte y que al final no llegaron a convocarlo. Pero eso no es cierto del todo. Por lo visto, en la tarde que le comunicaron la noticia de que el entrenador lo había llamado, los amigos del Sevilla Atlético lo invitaron a cenar para celebrarlo. Con tan mala fortuna que, claro, lo que suele pasar cuando uno va en este plan: termina con una borrachera enorme que le motiva a imitar cualquier palio sevillano por una callecita estrecha, con sus levantás a pulso incluidas. Pues eso, que la cogió gorda. Y cuando el entrenador se enteró de que por la mañana no tuvo cojones de levantarse sin escuchar las campanas de la catedral en su interior, lo desconvocó y, por eso, mi tío abuelo nunca llegó a debutar. No voy a culpar a ese hombre de que yo no viva en una mansión de lujo, no era Oliver Kahn, supongo, ni me iba a llegar un duro. Pero ya podía haberse cuidado una mijita, para que yo pudiera decir “Mi tío abuelo (a veces lo de tío se obviaba) era portero del Sevilla FC”. Pues no.
El caso, y volviendo a lo que contaba de mi amigo Francisco Luis. Siempre me prestaba el carnet para ir al gol norte con él y su familia. Al tiempo, y gracias a esto, mi padre me sacó mi primer carnet y desde entonces soy socio. Por lo tanto, es algo que le debo a esta familia.
Francisco Luis tenía una prima, y tiene todavía, que era guapísima, y sigue siéndolo. Con pelo largo, seis años mayor que yo y por tanto, en época de merecer por aquel 1999 que les voy a contar a continuación. La muchacha era un encanto y tenía un cuerpazo que no veas. Ahora no sé si decir que lo sigue teniendo porque, aunque sea verdad, yo tengo novia formal y me puede costar varias jornadas de sanción. Bueno, 18 añitos benditos en una muchacha que, encima, era sevillista de las buenas.
Y en una tarde noche de invierno de 1999, nos enfrentábamos al FC Barcelona en nuestro estadio. Ese día fuimos mi amigo Francisco Luis, su prima y yo. Y un cabrón. Sí, de buenas a primeras me entero de que la chavala tiene novio. Y se lo lleva al fútbol. Pero, ¿qué clase de relación es esa? No lo entendía. No solo iba a ver cómo el Barcelona se iba a cachondear de mi equipo, que no había ganado ni un puto partido de liga hasta esa fecha, sino que iba a sentir puñaladas en mi corazón cada vez que aquel niñato se arrimara a la prima de mi amigo.
Empezamos marcando, pero no sentí nada. Fue una mezcla de putos celos unido a la resignación de saber que tarde o temprano Rivaldo y toda la peña iban a meternos cuatro goles, que eso no se debería ni llamar remontada. Ese año, por muy motivado que estuviera por el ascenso del año anterior, no había cojones de ganar un partido. Muchos sevillistas aún recordarán el partido que les digo y muchos pensarían como yo en aquel instante. Bueno, en lo futbolístico.
Como era de esperar, nos remontaron. 1-2. Vaya, qué sorpresa. Pero una extraña ambición en el interior de los once jugadores sevillistas que deambulaban aquella noche por el césped del Sánchez Pizjuán y un “por cojones” que provocaba la grada con su constante animación desde los Biris, cometieron el milagro. Conseguimos empatar. 2-2. Me llevé las manos a la cabeza, lo celebré y se me pasaron los celos, ya el fútbol era el único que no me abandonaba.
Y si raro fue empatar, más raro era que Víctor Salas y Juan Carlos consiguieran hacer una jugada que terminara con el gol que nos diera la remontada. Sí, señores, 3-2. Nuestro Sevilla FC no había ganado ni un partido de liga y ese sábado se propuso remontar un 1-2 al Barcelona. Con dos huevos.
En la grada estábamos que no nos lo creíamos, pegando botes, quitándonos los chaquetones y los abrigos de la emoción. La prima de mi amigo se enroscó en un hermoso beso con su novio que casi le cuesta la muerte a la pareja al poner uno de ellos un pie entre los asientos, inclinarse hacia atrás y no tener fuerzas para volverse a levantar. Pero ahí estaba yo, el héroe de la noche. Aquel que sintió dolor cuando vio que la prima de mi amigo estaba con otro hombre. Aquel que depositaba todas las esperanzas en un dos en la quiniela del partido. Y sin pensarlo un momento, fui a salvarla a ella –al otro que le jodan, si se cae que alguien lo recoja- y la agarré, pero la agarré como solo un caballero podría hacerlo con su doncella. Le cogí de la teta. Con dos cojones. En cuanto volvió a tierra firme, ella me dio un abrazo y celebramos la remontada sin el capullo por medio, hundido en la fila de asientos de abajo y humillado en la derrota porque aquel caballero victorioso le salvó la vida a su novia. Y encima remontamos.
Algunos marcarían esta fecha como la pérdida de virginidad. Yo no. Yo fui un caballero. Nunca más se habló de este tema con nadie. Supongo que ella ni se daría cuenta. Puede que se lo dijera a mi amigo por si su prima le decía algo, no lo recuerdo. Yo marqué el calendario como la primera remontada guapa que recuerdo. Remontada a favor. Porque la primera remontada que yo recuerdo fue en la 96/97, contra un Real Sociedad que iba perdiendo a poco del final del partido.
También iba con mi amigo y su familia, fue cuando empecé a ir al estadio, perdón, Estadio. Ese año íbamos chungos también, teníamos un pintazo a segunda que no nos lo quitaba ni el tato. Y lo que ocurrió es que ese Sevilla FC glorioso que terminaría en Segunda División era capaz de regalar partidos como ese y dejar que los de Anoeta remontaran en cinco minutos. Terminamos con Monchi llorando bajo palos. Y, si no recuerdo mal, fue el debut de Jose Mari, canterano que se nos escapó al Atlético de Madrid por dos duros, aprovechando los de la capital la tiesura que llevábamos en lo alto. La historia del chavalín con los años también es de coco y huevo, pero dejémoslo ahí.
Gracias a Dios y aunque mucho tiempo tuviera que pasar, remontadas históricas se vieron enormes después, como esa eliminatoria de Europa League contra el eterno rival de la ciudad. Quien diga que alguien lo ha pasado peor que cuando nos encajaron dos goles, uno de los tres últimos clasificados de la liga, miente como bellaco. El derbi es derbi. Y encima en UEFA (o en güefa en latín). Por suerte, pude verlo en el Villamarín “en vivo”. La mala suerte, si es que hubo aquella noche, es que lo tuve que ver con el carnet de un bético en territorio comanche, rodeado de criaturitas verdecillas que, con el paso del cronómetro, veían cómo se les venía abajo cualquier esperanza cimentada por Pepe Mel y los suyos en la ida de la eliminatoria.
La celebración de los goles las hice levantando los brazos, haciendo un gesto que podría parecer una protesta por el gol en contra y una celebración a favor en el palco. Fue genial la capacidad de mímica y contención que desarrollé en una noche. En los penaltis no tuve cojones de verlos sentado. Me balanceaba como un niño loco y miraba pa arriba en cada penalti –espectacular también la forma en la que casi me asfixio conteniendo la celebración-. Y cuando se terminó la tanda de penaltis, me llevé las manos a la cabeza, empecé a llorar y la gente de alrededor empezó a consolarme pensando que era uno de ellos, debían estar acostumbrados los pobres. Salí inmediatamente de aquel campo, recorrí la Avenida de la Palmera corriendo como Navas por la banda, llorando a lágrima viva. Cuando llegué al puesto de “Los Monos” empecé a gritar improperios y barbaridades contra una hinchada que me había arropado en los peores momentos. Sí, en calidad de persona tengo cierto déficit, pero era un derbi. Un derbi europeo.
A todo esto, Francisco Luis sigue siendo mi amigo. Me sigue dirigiendo la palabra y es un tío espectacular. Su prima también.
Y todo este tocho no lo escribo porque sí, lo escribo porque esa misma bestia del 99, la tuvimos, mejorada, este fin de semana. Y el sustito por lo menos se lo llevaron. Igual que en Tibilisi, que tras ir perdiendo 4-1, igualamos el partido y forzamos la prórroga, aunque una falta mal defendida le diera el título a los catalanes.Pues resulta que es el otro finalista de Copa del Rey. No va a ser fácil, pero va a estar apasionante, sólo hay que ver nuestros últimos enfrentamientos.
Mi padre. Otro caso.
By : Alex GonzálezPero resulta, que el pobre hombre, empezó a criar por principios de los noventa a una criatura que en el colegio se picaba con el Sevilla FC y con conocer la fecha de nacimiento de todos los futbolistas (porque venía en el álbum del que hablé hace tiempo).
Sin embargo, las cosas de la vida, el niño cada vez daba más por culo con el “fúrbo de los cojones”, frase que se acuñó en mi casa del Parque Norte hace ya mucho tiempo, y casi todos los días se podía ver algo de fútbol en la tele gracias a mí.
El caso de mi hermana, que no es de lo que iba a hablar hoy, también merece un pequeño paréntesis en el artículo.
Pues en su momento fue una niña cursi, educada en las Esclavas del Divino Corazón, en pleno centro de Sevilla. Que jugó al Baloncesto en el Club Naútico, y porque uno más pijo es el Cumbres HighLands y no tenían un buen equipo. Que sus amigas le llegaron a llamar Mariu, porque Eugenia tenía demasiada connotación poligonera para muchas de ellas. Esa misma. Ahora es capaz de decir “Me vais a comer la polla en dos tiempos, tú y tu puta madre”.
Sí, disculpad este verso becqueriano en el artículo, pero era necesario para mostrar el contraste que ha sufrido mi hermana en sus escasos 25 años de vida.
Esa misma, a decir verdad, empezó su sevillismo en la Puerta de Jerez, indicando a Manuel Ruiz de Lopera sus indicios de homosexualidad. No sé por qué me iba a extrañar de haberse convertido en una auténtica hoolingan que ha disfrutado de más desplazamientos que yo, aunque la mayoría de liga.
He de confesar que alguna vez me he escondido en mi asiento, cuando se levantaba en contra de la gente que no apoyaba a Manolo Jiménez, o cuando soltaba más improperios de la cuenta contra el Real Madrid, tanto a la institución como a sus aficionados.
Cerramos el paréntesis.
Pues como iba diciendo, conseguí, sin querer, resucitar el sevillismo de mi padre. Y tras un divorcio con aquel amor de su vida que lo apartó del fútbol, se volvió a enamorar de su Sevilla FC.
Llegamos a dejar de ir a algunos bares porque el Sevilla FC empató la última vez que lo vimos allí. Como si el dueño del bar tuviera la culpa de las cantadas de Diego López o los mano a mano de Chevantón con algún portero. O como si las decisiones arbitrales dependieran de la camiseta que lleve él puesta. Eso sí, no cree en los árbitros.
No cree en los árbitros. Esas criaturas oscuras y aladas que tienen la potestad de infartar a mi padre con sus decisiones divinas.
Fue entrenador de baloncesto en su momento y tuvo que morderse mucho la lengua. Ya no. No se muerde la lengua y suelta todo lo que piensa de las decisiones arbitrales durante el partido, de la madre que trajo al mundo al trencilla y de parte de la Real Federación Española de Fútbol. Y de sus madres.
Se pone demasiado nervioso.
El otro día, en la eliminatoria de Copa contra el equipo que parecía el cadete de algún club que vista de verde, estaba agobiao ganando 2-0. Sí, señores lectores, agobiao, por “si nos entra la pájara”. ¿Qué pájara, cojones? Tiene que entrarnos un buitre leonado para perder la eliminatoria como se nos puso el otro día…
En la final de Varsovia, frente al Dnipro, en el minuto 84 de partido y con un balón dividido en el centro del campo, ganando 3-2, gritó “pero árbitro, pita ya el finaaaaal”. Con muchos signos de exclamación. Tuve que reírme, aunque la tensión del momento me impidió analizar en profundidad qué es lo que había hecho con mi padre, en qué nos habíamos convertido. Ahora prefiero no analizar.
Pues así está, uno de los fundadores del “¿Lo ves?”. Sí, el “¿Lo ves?” es una corriente filosófica que recorre muchos domingos el Ramón Sánchez Pizjuán y consiste en estar todo el tiempo pensando que nos van a remontar, que nos van a expulsar a uno, que se nos va a ir el partido, etc. Pero tenerlo callado en el interior o soltar de vez en cuando un “Verá tú”, en señal de aviso.
Pues mi padre es especialista en decir “¿Lo ves?” cuando menos te lo esperas. Aunque vayas ganando 4-1, si el otro mete el 4-2, suelta la frase mágica. Y seguidamente suelta un “veratú”. Ahí es recomendable para los que rodean a estos filósofos de nuestra época, que quede poco tiempo de partido, porque pueden ocurrir dos cosas: o bien termina el veratuciense con un embolia cerebral amenazado por el empate, o bien eres tú el que terminas con la embolia de tener que aguantarlo. Seguro que muchos de los que me leen lo habéis vivido.
Y ahora llegamos a la fecha clave del campeonato. Vuelve la Europa League y estamos en Cuartos de Copa contra un rival que, pese a ser de Segunda División, se ofrece mucho a ser partido de “Verá tú”. Y en liga ya estamos subiendo poco a poco en la tabla. Recortando puntos al Villarreal y ampliando ventaja a los perseguidores.
Cuando empecé a tener uso de razón.
By : Alex GonzálezMi primer calendario estaba en las primeras páginas de un álbum de cromos. El de esa temporada. Bajo un color marroncito, con el Real Madrid como primer rival y con una tabla de puntos para que tú la rellenaras en cada jornada y fueras viendo cómo iba la cosa. Ese era el calendario. Ahí empezó mi futbolería.
Pues ahí todavía no se puede decir que yo fuera sevillista. Me niego. Fue una cosa impuesta. Yo fui sevillista cuando estando con mis amigos en el colegio, después de aquel puto derbi que perdimos en casa 0-1, en aquel 94 del que hablaba antes, los béticos se pusieron en una esquina del patio del colegio a cantar bravuconadas insultantes y descerebradas. Me di la vuelta, me puse en la fila de mi clase y dije en voz alta, con tan solo siete añitos: “Vaya atajo de subnormales”.
Sí, lo reconozco, yo con los derbis es que me pongo malo. Puede ser que me crié en esta franja de los noventa en la que los derbis eran frustrantes y enquistados, que llegar al colegio después de jugar en el Villamarín era una puta tortura, peor que si tuviéramos cualquier examen. Yo siempre fui muy empollón, notas altas y repipi con gafas culo de botella -¿quién no ha tenido unas gafas “Snoopy” y no ha tenido ganas ya de mayor de denunciar a la empresa diseñadora, al óptico por aconsejar así a tus padres y a tus padres por permitir el escarnio público?-, así que los controles de Cono, Mates o Lengua no eran más que una insignificancia al lado de la tragedia griega de perder un derbi. Es más, mientras veía o escuchaba el fútbol –sí, zagales actuales, el fútbol hubo una época en la que sólo lo radiaban, no lo echaban por la tele- ya estabas tenso pensando en la carita del hijo de la gran puta de tu compañero de mesa. Su risa era una amenaza en tu imaginación con cada ataque de Oli, Alfonsito, Ureña o Roberto Ríos. Qué sufrimiento de colegio.
Ese año, 1994, fue cuando me convertí en sevillista de verdad. Y, como dice mucha gente, “sevillista de los buenos”. Esa frase es bastante simpática. En nuestra gloriosa Ciudad –me niego a poner en minúscula Ciudad cuando hablemos de Sevilla- hay sevillistas buenos y sevillistas malos. Bueno, en realidad, no se dice “sevillistas malos”, sino “Este es sevillista pero ni ve los partidos ni na, solo se acuerda cuando gana”. Sí, de esos ha habido siempre. Esos te tocaban los cojones en el colegio cuando se apuntaban la victoria del fin de semana, estaban chuleando a los béticos y tú pensabas, “mamona, si tú no has sufrido lo que yo con el partido, cachoperro, qué vas a venir contando de ganar…”. Pero como era bueno para la causa, hundir en el mayor dolor y sufrimiento al bando opuesto, te callabas y le seguías el rollo. Eso siempre ha sido una técnica muy habitual en mí. Me callo, pero estás diciendo nada más que gilipolleces, y sé que sabes que lo pienso, se me tiene que notar en los ojos.
Un sevillista de verdad, por aquel entonces y a mi edad, era rezar todas las oraciones que Don Genaro, mi profesor de tercero de primaria, nos había enseñado en el colegio para que el Sevilla FC ganara. Hasta recitaba el “Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa” golpeándome el pecho como si ya estuviera viendo a Rafa Paz pasar el balón de una banda a otra. Necesitaba rezar mucho. Tenía que funcionar. Gran parte de culpa de mi poca fe y mi poco cristianismo viene de esto precisamente. El que yo rezara y el Sevilla FC no pasara de un triste empate asqueroso. ¿Cuánto tenía que rezar ese niño de siete años para que el Sevilla FC remontara? ¿O cuántos avemarías eran necesarios para compensar tres putos goles de Alexis, Oli y Cañas? Así es imposible creer en nada. Y así estoy, sigo enfadado por muchas remontadas en contra en el último minuto.
Así nací como sevillista, con un palo. Y eligiendo el camino difícil. Aunque ese año, bien es verdad, fuimos a UEFA. El año en el que fui por primera vez al Ramón Sánchez Pizjuán, algo que ya conté la semana pasada, jugando contra el Valencia CF...
Por lo tanto, no creo que ninguna decepción en esta temporada, por mayúscula que sea, consiga pararme de animar a un Sevilla FC y a un Emery que, para mí, "está Rey".
Lo de Coruña fue el enésimo partido asqueroso fuera de casa, pero se empató.
Y el martes se viene la Juve a pasar la tarde... como para estar decepcionado o dejar de querer a nuestro equipito.
Te quiero Sevilla, y te quiero desde hace mucho, no te voy a dejar, pero tú tampoco me toques los cojones, joder, que me tienes loco.
En Quinto manda el Sevilla FC.
By : Alex GonzálezRecuerdo también una tutoría en la que se intentaba paliar las broncas de nuestros recreos con una charla en la que nos inculcaron que a nuestros compañeros hay que quererlos y respetarlos, porque todos éramos, y supongo que seguiremos siéndolo, como hermanos e hijos de Dios. A esta falacia de la Señorita Mari, saltó Juanito Halcón (Juanito por lo de no superar el metro sesenta hasta bien pasados los 18 años) y dijo por lo bajini "sí, pues los sevillistas van a ir al infierno". Yo me reí, pero en verdad esa afirmación me supondría una eternidad ardiendo en llamas, pero en ese momento me importaba poco. Me reí hasta cuando íbamos en el autobús de vuelta a casa.
El empate más sabroso de toda mi vida.
By : Alex GonzálezFebrero del 95. Allí estaba. Me vestí con mi chalequito rojo –por aquel entonces todavía no me habían comprado ninguna camiseta oficial- y más guapo que todas las cosas, caminito de Nervión.
Uno de los problemas que yo tengo con el fútbol es que tengo
una memoria penosa. No sé si me he trillado demasiado la cabeza estudiando
tantos años una carrera técnica o si es que la asquerosa genética me recuerda
que si me río de mi padre porque nunca se acuerda de nada, yo también debería
callarme. Pero el caso es que no tengo cojones de acordarme de contra quién
hemos jugado este fin de semana y cómo fueron los goles. Solo soy capaz de
recordar los más emocionantes, los que asocio a una experiencia vivida o… nada,
poco más soy capaz de recordar. Así que imagínense de qué me puedo acordar yo de
ese día.Este sábado tenemos un partidazo en nuestro estadio. En estas dos últimas temporadas, el odio se ha ido incrementando entre ambas aficiones tras aquella semifinal de Europa League y su Mbiazo... los periolistos no es que ayudaran mucho, al revés, fomentaron aquel fuego iniciado por "Gianfantino", el calvo de las bolitas en los sorteos, que nos emparejó fatídicamente para Pizzi o Mathieu.
El fuego sigue vivo, la rivalidad aún existe, más que nada por el nivel parejo de los equipos y la lucha de ambos por un mismo objetivo: coger algo de lo que suelten los ultragrandes de nuestra liga. Ninguno de los dos estamos demasiado bien este año... razón de más para pegar un bocado al rival y dejarlo desangrarse por debajo nuestra. Sí, muy explícito, pero muy real.
Ah, el miércoles tenemos Champions. En Alemania. Nos jugamos el pase a Octavos, el pase
a Europa League o tener las tardes de entresemana tranquilitas. Pues eso.
Pues yo no lo veo tan mal…
By : Alex González| Aleix Vidal en el gol. Foto de la ASR Pepe Brand. |
5 años del golazo de Puerta...
By : Alex GonzálezHoy, día 27 de abril, se celebra el quinto aniversario del magnífico gol que nos llevó a la primera Final de UEFA. Ese glorioso jueves de feria que se quedó en el recuerdo de todos los sevillistas, con aquel zurdazo de Antonio Puerta, la estrellita que brilla en el tercer anillo del Sánchez Pizjuán.
Qué de sueños cumplidos.
Qué de Títulos ganados sin habernos dado cuenta...
Cuánta gloria.
Han pasado cinco años y sólo ha cambiado una cosa: el espíritu.
Seguimos luchando en competiciones europeas, hemos llegado más lejos (hemos jugado Champions League), pero hemos perdido ese espíritu que nos facilitaba tanto las cosas. El espíritu de la pasión.
El estadio ya no se llena como antes, ni se empuja tanto como en aquellos años en los que se aplaudían hasta los torpes córners de Martí... ahora se escucha un murmullo en cada fallo defensivo o en cada ocasión fallada. No puede ser.
Para remontar el vuelo hay que resucitar ese espíritu, ese sueño de cada sevillista, esa pasión descontrolada en nuestra Bombonera, la pasión que desató Puerta con aquél golazo.
No cambia tampoco el que el Real Madrid siga robando Títulos, este año ha sido la Copa del Rey, y porque el Barcelona no estuvo a la altura en la final del miércoles santo. Qué semifinal más falsa y más mal montada tuvimos que sufrir aquí... y ahora se quejan porque el Barcelona es el favorito de la UEFA. Me río en tu cara Mourinho, con todo lo buen entrenador y estratega que eres y pierdes credibilidad diciendo esas tonterías. Qué vergüenza.
Qué asco la que han montado entorno a estos partiditos. Vaya manera de desprestigiar el periodismo nacional, ellos mismos se han representado en sus telediarios, en sus periódicos, lamentable.
Y a todo esto, nuestro Sevilla sigue en la pelea por plaza europea.
Soñar con la Champions quizás sea una quimera, pero volver a la Europa League no es nunca una catástrofe salvo por lo económico, ya que disputar competición internacional siempre es un lujo y un buen escaparate. Matemáticamente es posible llegar a la cuarta plaza, pero es muy complicado, sabiendo que el golaverage también lo tenemos perdido tras el partido de este domingo pasado, en el que sobraron balones y periodistas que lo denunciaron.
Hay una cosa que yo no comprendo, ¿cómo puede ser tan magnificado todo lo que hagan unos y tan minimizado lo que hacen otros?
¿Por qué hay un doble rasero en este país para medir las acciones según el autor?
Da asco el periodismo de este país, se salvan dos o tres profesionales que no tienen ni voz ni voto en los medios. Una lástima.
Vaya tela la que le han dado a Cristóbal Soria esta semana a cuenta de los balones que se lanzaron al campo durante el partido... pues tengo que decir que SÓLO UN PAR DE LOS BALONES FUERON ENVIADOS POR RECOGEPELOTAS, el resto fue el público (recogido en acta arbitral por el sinvergüenza de Undiano Mallenco -aunque haya acertado esta vez, no deja de serlo, recuerden que ha pitado la final de la Copa del Rey por su excelente arbitraje en la ida de las semifinales entre Sevilla y Madrid-).
Y, por cierto, ¿en algún sitio ha salido el empujón del madridista Diego López al recogepelotas que lo tira de espaldas? Es que ese tío está protegido y nadie se da cuenta. Igual que el impresentable de Marchena, que por mucho que haya sido de nuestra cantera el tío se comporta como un auténtico hi......ta cada vez que juega contra nosotros. Encima el entrenador dice que no le parece correcta su expulsión. Y tiene razón, debería de haber estado expulsado antes. Qué asco.
Con lo bonito que empecé el artículo y me he ido calentando poco a poco hasta llegar a esto. Voy a dejarlo, no me salen nada más que palabras desagradables hacia el fútbol que vivimos en nuestros país, vaya mafia.
Qué suerte tienes Antonio de no sufrir esto...
El domingo a las cinco de la tarde podemos mandar al Almería a segunda división. Por si no se acuerdan, el último partido de liga del año pasado fue el más importante de la Historia del Almería y se propusieron ganarlo a tope. Con un poco de suerte les devolvemos la moneda, pero esta vez haremos nosotros bien el trabajo, no como ellos, que no fueron ni capaces, pero apuntito estuvieron...
Un gol de los que se meten con el corazón.
By : Alex GonzálezYo lo tenía muy claro. Sigo teniéndolo claro: lo metió con el corazón, de esa forma que sólo uno que siente la Camiseta y el Escudo puede hacerlo. Ni Kanouté, ni Luis Fabiano, ni el torpe expulsado de Negredo sería capaz de meter un gol así. Lo dijo el propio Rodri: "Puse todo el alma en el tiro".
Increíble.
Tanto como la profesionalidad enorme que tienen los jugadores del Almería. Son tan profesionales que dejaron de lado el "hermanamiento" entre andaluces.
Qué cosa más falsa eso del "hermanamiento". Yo a un hermano no le puteo así, intentando dejarlo sin sus propios sueños.
Arrierito semos... Esta mañana me acordé de la escena de la segunda parte de "El Padrino", en la que Michael Corleone se da cuenta de que su hermano le ha traicionado y se echa las manos a la cabeza. Resultó salir perdiendo el hermano al final de la película. Ojalá el Almería tenga que jugarse la permanencia el año que viene en nuestro campo...
Siento mucho decir que, durante esta noche y todavía algo de la semana, he sentido y sentiré mucho ser andaluz, estoy profundamente dolido y me da vergüenza ser andaluz. No existe Andalucía cuando de verdad importa. Ya nos veremos en la Capital, catetos.
Apartando los temas políticos y centrándonos en la noche de ayer, me gustaría decir que no sé por qué había tan poquita gente en la Puerta de Jerez. No sé si es que se están reservando para si ganamos la Final de la Copa del Rey o si es que ya tenemos una "indebida" mentalidad de equipo grande, cuando es la tercera vez que nos clasificamos para la Champions League. Esperemos que sea lo primero. Yo estuve allí con mi hermana, sentadito en uno de los bancos y yo estaba más contento que unas castañuelas...
Otros aspectos: ¿En qué coño está pensando Negredo?
Vaya forma más tonta de perderse la Final de la Copa del Rey. Además de que ya le habían advertido cuando insultó al linier la primera vez que le pitó fuera de juego, el colega insiste y vuelve a llamar "hijo de puta" al colegiado. Expulsado. Nos presentamos en Barcelona con dos delanteros muy justitos de físico y preparación, gracias a Álvaro Negredo. Alguien debería hablar con él seriamente y darle largas si no sabe jugar en nuestro equipo o tomarlo como parte importante del próximo proyecto si se centra una "mijita"...
Rodri y Luna. La cantera vuelve a sacar dos perlitas, como dice la prensa normalmente. La banda izquierda ha encontrado a un nuevo dueño. Si Adriano no sabe durar más de tres partidos seguidos sin lesionarse y Fernando Navarro no vuelve a tener el nivel que se le espera, el chaval que está en nuestro club desde Benjamines, será el Señor de la Banda Izquierda. Esperemos que siga dándonos tardes de gloria...
¡De Rodri qué queréis que diga ya!
Otra manita clave: Palop vuelve a poner el guante en el sitio justo en el momento indicado. En la segunda parte mueve un baloncito con más mala leche que la mar y se puede considerar un gol más. Ya nos echó el guante con el Barcelona en la Copa del Rey haciendo uno de los mejores partidos que le he visto al de L´Alcudia. Y qué decir del partido de vuelta en Getafe en las semifinales de la Copa...
Fin a otra temporada más. Y ya van tres entre los cuatro primeros en los últimos cinco años... Impresionante.
Ahora a pensar en el viaje a Barcelona. Supongo que antes de irme escribiré algo, pero esta noche soñaré con la Champions League e iré preparando las entraditas y el sombrerito.
Yo ya estoy nervioso
By : Alex GonzálezPero antes, la Final de Almería.
Partido en el que se debe completar y finiquitar el auténtico objetivo de nuestra temporada: quedar entre los cuatro primeros para disputar Champions League la próxima temporada.
El fin de semana pasado fue un auténtico calvario tener que jugar contra el Barcelona el cuarto puesto obtenido la jornada anterior, tras una Victoria del Sevilla ante el Racing y una derrota del Mallorca frente al Real Madrid.
Gracias a Dios, el Deportivo de la Coruña nos echó un cable (Gracias, hermanos) y le quitó los tres puntos al equipo balear que nos hubiesen quitado cualquier tipo de esperanza de quedar cuartos este fin de semana.
Por ello, debemos luchar por estos tres puntos como si la vida nos fuera en ello y es que prácticamente es cierto. Basta con hacer lo que hagan los mallorquines, pero prefiero asegurar ;)
Terminar la temporada en un cuarto puesto después de tantas convulsiones internas (lesiones innumerables, destitución del entrenador, partidos de infarto como hacía mucho tiempo...) no está nada mal y, además, nos jugamos la Copa del Rey, que con llegar a la final deberíamos estar también supercontentos (no olvidemos las fatiguitas contra el Barcelona y qué decir del partido de vuelta en Getafe...).
En fin, no debemos más que alegrarnos de haber conseguido lo que ya tenemos y empezar a corregir fallos de cara a la próxima temporada, en cuanto a lo que planificación se refiere (cosa que me consta que ya se hace y desde hace bastante tiempo...).
Almería la gran final, Barcelona el Gran Final.
El Atlético de Madrid se ha proclamado esta noche campeón de la Copa de la UEFA frente a un debilísimo FullHam y sufriendo bastante, de hecho, tuvieron que disputarse los 120 minutos de prórroga, algo que nos viene "un poco bien", ya que seguro que les afecta al estado físico -más si empiezan con las celebraciones y no acaban hasta el domingo con el de liga incluído-.
No sé si esto les vendrá bien para su moral: es decir, pueden sentir satisfechos y "relajarse" el próximo miércoles o pueden venirse arriba y jugar la Final de Barcelona como no han jugado en toda la temporada.
Lo único que sé es que si hoy el FullHam hubiese sido el Sevilla Fútbol Club, podríamos haberles ganado sin muchas complicaciones y con una estrategia clara: tapar al uruguayo Forlán (que dicho sea de paso, la selección de su país pide fervientemente que el jugador esté el día 17 con Uruguay y no juegue la Final con el Atlético de Madrid, algo que nos facilitaría las cosas bastante) y, si acaso, al nuero de Maradona, Agüero. Por el resto, jugar bien, como nosotros sabemos y podemos hacer, al estilo de nuestro "cien por cien". Porque creo que los dos equipos están muy igualados, pero el Sevilla quizás esté un poco por delante en todas las líneas -la defensa del Atlético es bastante mala y el centro del campo es sólo Simao-.
Así que nada, a seguir esperando, a seguir soñando, a seguir peleando por llegar a la Copa de Europa el año que viene.
Todos con el Sevilla en Almería.
Vamos Sevilla, vamos campeón...
Puerta.
By : Alex González
En la primera parte, Puerta protege un balón que sale por la línea de meta y sin ningún golpe, ni acción violenta, Antonio Puerta se desploma y no mantiene durante unos segundos la consciencia. El doctor Ribas pide su sustitución inmediata y Juande hace caso. Puerta sale por su propio pie hasta el vestuario, donde supuestamente vuelve a desvanecerse. El equipo médico del club pide urgentemente una ambulancia y es trasladado a un centro hospitalario, el Virgen del Rocío. Entra con cierta estabilidad, pero a las dos de la madrugada, el primer parte médico oficial habla de un estado "muy grave" del jugador nervionense. Hasta ahora no ha habido ningún parte médico más. Esperemos que todo salga bien y que se quede en una desgradable anécdota. Ahí se habrá terminado el partido que comenzó a las 22 horas del sábado.Da igual ahora el resultado. Da igual cuatro que veinte goles. Lo que importa es la vida de ese jugador que nos abrió las puertas a lo que hoy día vivimos en Europa.
Ánimo, Antonio Puerta.
Más información en la web oficial del club.
Liga comprada
By : Alex González
Lástima porque tuvimos muchísimas oportunidades y un Mallorca “profesionalísimo” que luchó hasta el final por una Victoria en su feudo nos impidió el llevarnos los tres puntos.
Indignación por la lamentable actuación, una vez más, del colegiado Iturralde González, que no pitó tres posibles penaltis y favoreció claramente al Mallorca. Bueno, en realidad lo hizo al Real Madrid… Demostrando así quién manda en la Federación.
Orgullo sentimos todos los que hemos disfrutado con un equipo que ha hecho la mejor temporada de su Historia y el mejor fútbol español y casi europeo. El equipo que ha sido Campeón de la Copa de la U.E.F.A., Campeón de la Supercopa de Mónaco, el equipo que está en la Final de la Copa del Rey y todavía tiene posibilidades, matemáticas sí, de conseguir el título liguero y que, por supuesto, está clasificado para jugar la Champions League.
Pues nada, luchemos hasta el final, tenemos que jugar contra el Villarreal y vencer para que, si perdemos la Liga, sea con las botas puestas y con todo el Honor y la Dignidad del mundo."
Vamos mi Sevilla, vamos campeón…





