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Para empezar, no creo que esté mal
By : Alex González
Puede que imbuido por la libertad que dan las vacaciones en cuanto al manejo del tiempo, me he puesto a escribir de nuevo en este blog, aunque soy incapaz de firmar un juramento en el que prometa hacerlo cada semana. De momento, escribo esta jornada. Carpe Diem. Y hago un breve análisis personal de lo que hemos vivido en pretemporada y en el primer partido de liga, teniendo en cuenta que cada vez entiendo menos de lo que llamábamos fútbol y que las canchas, banquillos y vestuarios me quedan muy lejos, aunque cada dos domingos vaya a nuestra Bombonera.
No es de tontos ilusionarse. Más que ilusionarse, motivarse. La actitud de los jugadores no tiene nada que ver con la de la pasada campaña. Y confiar en Cordón no está de más, aunque lo veamos como a 007 con las manos atadas, a punto de sufrir un ataque del enemigo y esperamos que resuelva la papeleta y se suelte... porque, no obstante, es innegable que de calidad vamos tan sobrados como terminamos el año pasado. Por lo que, está bien motivarse, pero sin hacer el tonto.
La defensa no permite pensar en algo que no sea la pelea por los 41 puntos. No ha habido un partido en pretemporada y, por supuesto, en estos noventaitantos minutos que llevamos de liga, en el que no hayamos visto un pifiazo, un marcaje penoso, un posicionamiento descolocado y una llegada a destiempo. Es cierto que en mi casa hemos empezado la liga discutiendo sobre un leve empujón que sufre Akor en área bilbaína:
- Papá, eso no nos lo pueden pitar...
- Si llega a ser al revés, nos lo pitan...
- No creo.
Al momento, un roce leve de espaldas, con los dedos de Nico Williams a Juanlu lo sancionan como falta. Aunque es a favor del Sevilla FC, blasfemo sobre lo que se ha convertido el fútbol actual. El partido sigue.
Pocos minutos después, nos pitaron la infamia que abrió el marcador, cuando el Athletic estaba fuera del partido, con varias llegadas de Akor, Idumbo y Lukebakio, con los laterales desbordados... le dieron vida. Y qué pena que no pueda yo, en mi humilde blog, pensar que lo hicieron queriendo, que todavía hay gente con el argumento ese de la "humanidad", justo dos días después de la reunión del CTA y del informe en el que se dice y explicita que ese tipo de penaltis no se deben pitar... El mencionado CTA ya no lo dirige Medina Cantalejos, pero los violentos provocadores de cada fin de semana siguen siendo los mismos o de la misma calaña. Supongo que ahí debo cortar mi retahíla de adjetivos, para no machar este blog ni que nadie que me lea piense que soy un desequilibrado (los más cercanos no necesitarían el blog para confirmar nada). Tengo un trabajo y una familia que alimentar, como esos árbitros sufridos, y no debo ensuciar lo que ahora se llama "mi imagen personal", que me perjudique porque les llegue a mis jefes o vete tú a saber a quién... supongo.
Antes de llegar al descanso, el Athletic se presenta con un 2-0 que ni ellos mismos se creen y que nos deja como al que le han dado dos hostias sin saber de dónde venían. Ahora vuelvo al tema de la defensa. Ni los laterales ni los centrales me inspiran la más mínima confianza. Pueda valer Juanlu lo que pague el Nápoles de los Austrias y los Borbones, ya se bese el escudo y lo sienta Kike Salas como el mayor de los sevillistas... imposible. No hay partido en el que cuando llega el rival a línea de tres cuartos, no se me suban los testículos a la garganta. Carmona, ni por la izquierda ni por la derecha. Y si, además, por las circunstancias, es obligatorio retrasar a Gudelj... entonces chimpún. Gudelj es mejor cuanto más lejos de nuestro área, siempre disponible para un disparo lejano y nunca marcando al hombre, porque lo pierde... Hay que fichar a un central y darle ficha a Suazo. Los goles llegarán, como están llegando con esta línea defensiva de blandiblú. No se construye como nos gustaría, vale. Pero creo que es más urgente reforzar atrás que buscar un "mago". El juego directo existe y solo hay que saberlo hacer. Pero empezar hay que empezar desde atrás. Y no podemos ni empezar con lo que tenemos. Porque terminar, todo lo que termina con lo que hay, termina mal. El constructor estoy seguro que, cualquiera que sea, cobra como un demonio y su fichaje cuesta más que levantarse temprano. No es prioridad, ahora mismo es un lujo.
Se han visto cosas de Akor, que ya es más que todo lo que hubo el año pasado. Seguimos con bastante dependencia de Lukebakio, pero para eso están las estrellas, para que resuelvan. Vi a Januzaj con ganas, pero me fío muy poco, como es lógico. Ni entiendo con qué vergüenza torera se presenta el tío para volver a la oficina, como el que no tiró el portátil a la basura, se meó en la mesa del jefe y provocó un incendio... en fin, ya veremos en qué queda.
Del resto, poco cambio. ¿De qué juega Sow? Es algo así como un segundo punta... no sé. La verdad es que si al nota lo ponen todos los entrenadores que hemos tenido desde que lo fichamos, imagino que será una pieza fundamental... Pero entender, no lo entiendo.
¿Algo más? Puede ser que se me escape algo. Seguro que sí. Pero como primer post de la temporada, va que chuta. El siguiente partido, siempre el más importante, nos jugamos mucho contra el Getafe, que esta semana ha barrido al Celta con la briega de siempre y con la cara de víctima pobre con la que se presenta en todos lados. Para construir un proyecto, viene bien ir poniendo los cimientos en nuestro campo, que este año, sí o sí, debe ser un fortín.
Foto Agencia EFE.
Decencia
By : Alex GonzálezMe cuesta pensar que he abierto el blog de nuevo para dedicar un artículo al actual Sevilla FC... Fui de los primeros en jugar a periodista deportivo en las redes; hasta que vi que cualquiera podía hacerlo. No se me dan bien los microrrelatos; yo necesito escribir artículos como el presente, en el que no sea necesario reducir al máximo. Y como ahora todo se dice en menos de 140 caracteres, estos posts son aburridos, demasiado extensos, sobrantes. Casi como el Sevilla FC de esta temporada.
Teniendo en cuenta que cada año que ha pasado desde que dejé de escribir en esta web he ido sabiendo menos de fútbol, me puedo permitir la "egocentricidad" de expresar mi opinión. Esto funciona así, ¿verdad? No creo que use demasiados tecnicismos, también los he ido perdiendo; me he convertido en un aficionado de manitas metidas en el fachaleco y respaldo caliente del asiento durante los 90 minutos. Comento lo justo. Insulto lo justo. Aplaudo lo justo. Silbo lo justo. Pero ya basta. Esto es infumable. Ya no soporto más y empiezo a parecer la niña de los unicornios de Gru (¿se nota que ahora tengo hijos pequeños?).
Traigo de la novela de Parque Jurasico (el libro, no la película) el siguiente párrafo, cogido de un diálogo de uno de los protagonistas, Ian Malcom (Jeff Goldblum en el film):
La mayor parte de las distintas clases de poder exigen un gran sacrificio por parte de quien quiera tener ese poder. Hay un aprendizaje, una disciplina que dura años. Cualquiera que sea la clase de poder que se busque. Presidente de la compañía. Cinturón negro de karate. Gurú espiritual. Atleta profesional. Sea lo que sea lo que se persiga, hay que invertir tiempo y esfuerzo. Hay que sacrificar muchas cosas para lograrlo. Tiene que ser muy importante para uno. Y, una vez que se alcanza, es el poder de uno mismo; no se puede delegar: reside en uno. Es, literalmente, fruto de nuestra disciplina.
No sé de accionariados ni historias familiares problemáticas. Solo sé trazos de lo que se atreven a publicar los periodistas y la bilis derramada por redes sociales. Pero estoy muy cansado. El Sevilla FC no es más que otra empresa andaluza, sevillana, de esas que siempre las dirigen catetos con dinero (hay honrosas excepciones, tanto de empresas dirigidas como de directivos con cultura). Pero antes tenían Decencia. Ahora, herederos, ya sean niños pijos malcriados o puretas educados a la sombra de los billetes, y viejos chochos, quieren enriquecerse sin tener idea de cómo llevar una empresa, sin apenas cultura de la comunicación (vaya vergüenza ajena cada vez que hay que escuchar a Castro, Junior...), y sin apenas una migaja de honor o amor propio, orgullo, que les haga salir de allí con un poquito de dignidad. Hay mucho dinero y la codicia les puede. Pero los que se llaman salvadores inspiran menos confianza. Lo que ocurre es que, cuando pierdes un derbi porque no tiras a puerta y no eres capaz de nombrar un once titular, cualquier opción es mejor que la presente. Lo que nunca llegábamos a pensar es que esto de las Sociedades Anónimas traería la posibilidad de que béticos pudieran dirigir la entidad nervionense. Pero, claro, es que lo de la Decencia es más importante de lo que a priori era un simple detalle moral.
No, lo de manifestarse no es buen plan. Para pasar una previa con los colegas, vale, pero por más de negro que te vistas, como un malote, por más botes de humo y cartelitos amarillos que saques, si no tienes dinero puesto, no pintas nada. El fútbol ya no es de los aficionados. El fútbol romántico murió. Y si consideramos manifestarse como un modo de presión, incluso empleando la intimidación, aviso que es absurdo emplear métodos mafiosos con gente que ha sido Mafia toda su vida (o el hijo farlopero con discursos manidos, repletos de clichés y frases maniqueas de un antiguo capo de la Mafia). Porque, vuelvo a insistir, lo de la Decencia es importante. Y aquí les falta.
No puedo ir al Corte Inglés y protestar por que el Belros y el puesto de empanadillas argentinas están en el sótano y ahí no ganen tanto. Porque yo no soy accionista. Y, por mucho que nos hayan engañado con lo de que "el cliente siempre lleva la razón", lo primero, puede que no la lleve, y, segundo, ellos dispondrán según su pasta. Pues como en el club.
Como no sé de familias de Utrera, ni de todo el embrollo de padres e hijos, ni de las opciones existentes, solo puedo entristecerme e indignarme por lo mal que ha gestionado el club todo el dineral que entró por la participación en Champions, por los títulos, los fichajes... y esperar que, en algún momento, en el péndulo de la historia, volvamos a disfrutar del oro de la segunda década de este siglo.
En cuanto a la plantilla, la veo mejor que la del año pasado. Y no porque tenga algún conocido en la dirección deportiva... sino porque nos quitamos morralla. Morralla en el sentido del compromiso y/o de la calidad en algunos casos. En verano vino gente flojita, no nos engañemos, pero con mejor actitud. De todos modos, lo que peor veo, y es fundamental, es el entrenador... Madre mía, con el voto de confianza que le llevo dando desde el principio de temporada, y cada vez me lo pone más difícil. Está mermando a todos y cada uno de los miembros de esta plantilla, con esa idea estúpida y moderna de morir con una estrategia. Ni que decir tiene que, ponga al delantero que ponga, lo va a terminar friendo. Porque con la filosofía ridícula del fútbol "preciosista" de los cojones, cuando no hay nivel suficiente, termina frustrando a todo el mundo. Tampoco digo yo que tengamos a Inzaghi, Ronaldo y David Villa, pero es que no le van ni a llegar balones para que puedan demostrarlo...
Los extremos son Konopliankas pero con menos mercurio en la sangre; niños muy rápidos que se caen cuando encaran. Lukebakio es el tuerto en el país de los ciegos. La defensa es un coladero municipal, pero en el que trabajan los chavales más comprometidos y con más huevos, y a los que les cuesta, como a mi amigo "el parra" del colegio, coger una a la primera. El centro del campo... es que no sé a qué juega el centro del campo ni cuál es la función de cada uno cuando tenemos el balón: Agoumé, Saúl, Sow, Peque (¿este por qué no juega? ¿qué le pasa a Pimienta con Suso?). No sé. Me estoy calentando conforme escribo esto, porque me parece tran frustrante, tan desesperante lo que llevo viendo, sobretodo, en las últimas semanas, un quiero y no puedo, un parece que hago algo pero no... que prefiero parar.
Tenía que soltarlo de alguna manera. Al menos, ya me he desahogado. Opiniones algo discutibles, supongo, extensibles en el aspecto deportivo. Quizás he trivializado muchísimo, del tema accionarial y en lo meramente futbolístico, pero creo que no merece la pena seguir. No soy ningún experto, ni leo mucho la prensa, ni estoy en "el ajo". Simplemente voy al fútbol, con un poquito de amor por el equipo y algo de Decencia.
Nunca nos entendimos
By : Alex González
Vinieron las bebidas. La tostada se retrasó, aunque intenté meter presión mirando hacia la barra insistentemente. Pablo dió un sorbo a un café muy negro y caliente, como lo que nos venía a todos los sevillistas que nos quedábamos aquí. Él se iría a Soria, pero el equipo hundido, por debajo de Champions y con una defensa propia del campeonato de fútbol 7 de una urbanización en un pueblo de la carretera de Cádiz, nos lo comeríamos nosotros; eso él no lo comprendía. Como nunca comprendió que morir con unos ideales no te hace más listo o más fuerte; muestra una debilidad absoluta de cara a la preparación de un partido. "Que se prepare el resto". Pero no. No somos el Barcelona. Y a Dios gracias también.
